Mazoka, Ilustrazio Azoka baino askoz gehiago

  • Mazoka, Ilustrazio Azoka baino askoz gehiago

Desde hace seis años Navidad en Gasteiz es sinónimo de Mazoka, La Feria del Dibujo y la Ilustración en el Depósito de Aguas de Montehermoso. Ideada como un espacio de visibilización de la disciplina, la Feria, que amplía sus límites año a año, posibilita también la venta de obra de artistas emergentes y perfiles más consolidados. Marta C. Dehesa, directora del evento, nos explica cuál ha sido su trayectoria.


¿Cuál es la historia de Mazoka? ¿Con qué objetivos se puso en marcha?

Mazoka, Marrazki Azoka surge como una idea loca de un grupo de amigos ilustradores, cansados de que todo ocurra fuera y nada en nuestra ciudad, Vitoria-Gasteiz. Pero sobre todo con un objetivo claro: visibilizar y acercar la ilustración más allá de nuestro mundo cerrado (y desconocido) de dibujante, y a todas sus disciplinas asociadas: motion graphics, dirección de arte, diseño gráfico, arquitectura, animación, 3D, fotografía, branding, packaging, UX, tipografía, diseño editorial, diseño industrial...

El objetivo del primer Mazoka, allá por 2015, consistía en mostrar el trabajo de artistas tanto noveles como consagrados, principalmente locales, así como acercar a la ciudadanía, a través de diferentes soportes y formatos, las técnicas del dibujo, la ilustración y las artes plásticas en general; y por último, fomentar la adquisición -no en vano, se celebra en fechas previas a la Navidad- de este tipo de obras, originales, reproducciones o aplicaciones en diferentes formatos: papelería, textil, cerámica, serigrafía, decoración, complementos, craft o artesanía...

Sin duda en esa primera edición nuestras expectativas ya fueron ampliamente superadas con una asistencia de casi 3.000 personas


¿Qué recorrido ha hecho en este tiempo?

Desde sus inicios, Mazoka fomenta la excelencia de profesionales y estudiantes; y difunde la importancia y el papel de la ilustración tanto desde un punto de vista socioeconómico como cultural. Y parece que se ha convertido en un evento de prestigio en el sector. Tiene consolidada la cifra de 8000 de asistentes (el aforo del Centro Cultural Montehermoso tampoco permite más) al mercado en sí, y en las actividades paralelas en otros espacios, como talleres, conciertos etc.. son cientos de personas las que participan en ellas.

Durante las seis ediciones del festival de ilustración y dibujo de Vitoria-Gasteiz, han expuesto en el Depósito de Aguas del Centro Cultural de Montehermoso más de 260 ilustradoras e ilusradores y colectivos de diferentes puntos de la península y el extranjero. Cada cual con su técnica y su historia.

 


(Mazoka 2020, aurkezpena. Argazkia: Gasteizko Udala).

 

Además, MAZOKA es un medio donde descubrimos amateurs y profesionales de Euskadi con un potencial ineludible.

Para participar en este mercado, que con el tiempo se ha convertido en un reconocimiento curricular para los y las participantes, en un plazo aún más breve que en ediciones anteriores –escasos 21 días-, y con requisitos más complejos, como la necesidad de tener una tienda en la nube, en este 2020 se han presentado un total de 337 solicitudes de aspirantes a Mazoka, de todo el Estado, pero también de Dinamarca, Francia, Italia, Portugal, Inglaterra e incluso desde el otro lado del charco.


¿Cuál es el perfil de los y las profesionales que quieren estar presentes en la Feria?

Desde los inicios del festival, se ha apostado por hacer hueco a estudiantes con un gran potencial. Este año es la cuarta edición en la que hemos otorgado la beca BEKIKASLE, pero la ganadora no es la única estudiante seleccionada como mazokalari.

Nos gusta descubrir nuevos talentos y valores emergentes del dibujo, la ilustración o las artes plásticas y que convivan con las mismas opciones y a la misma altura que figuras consagradas y de larga trayectoria que han aplicado para ser mazokalaris como Elena Odriozola, Noemí Villamuza, Maite Gurrutxaga, Yolanda Mosquera, Sonia Alins, Miren Asiain Lora, Milimbo, Diaz-Faes o Julio Falagan.


¿Cómo veis al sector de la ilustración en nuestro contexto?

La ilustración lo atraviesa todo. Es una herramienta creativa fundamental en la investigación y el desarrollo, y un lenguaje de comunicación presente no sólo en el mundo editorial, sino también en prensa, publicidad, eventos, todo tipo de servicios, industria, etc. Y aunque pareciera que en los últimos años goza de cierta visibilidad o reconocimiento, eso no se traslada al reconocimiento profesional de las autoras y autores que están detrás de cada trazo, a que ese valor se traduzca en unos honorarios dignos y una estabilidad laboral. Es más, que la ilustración esté en cierta forma de moda ha hecho que aumenten los trabajos y concursos especulativos, por ejemplo.

En este sentido, el equipo de Mazoka tenemos claro que como festival de la imagen es nuestra obligación ser un ejemplo y visibilizar la importancia de la comunicación gráfica y delegar en profesionales, que además siempre son mujeres. Así este año el tándem formado por la ilustradora Mercedes deBellard y la diseñadora Anuska Arbildi nos han regalado con su buen hacer una imagen no sólo bonita e impactante, si no también eficaz.


Una de las novedades de 2020 es la iniciativa Mazokaraba. ¿En qué consiste?

En esta edición proponemos explorar el espacio público (físico y digital) como un escenario actualizado para la ilustración, como lugar de ocio y disfrute, como espacio de encuentro y reconocimiento mutuo y como campo de experimentación, juego y celebración. Trasladar los encuentros y el trato directo con las artistas y mazokalaris, la cercanía con “la mano que pinta” a nuestras casas, pero también a las calles y comercios.

Además, queremos que siga siendo lema que “en diciembre llega la navidad y llega MAZOKA”.  Un acto cálido y un referente evocador a través de la gráfica, cuando más necesitamos los abrazos.

Por ello, durante todo el mes de diciembre trasladaremos a los pueblos del territorio alavés, además de al casco medieval y al barrio de Zaramaga de Vitoria-Gasteiz, parte del festival de dibujo e ilustración de MAZOKA. Una suerte de gira ilustrada que busca la cercanía de las vecinas y vecinos del territorio, y que este sea el primer año donde se generen los hilos y la semilla, para que en futuras ediciones, con menos limitaciones, Mazoka crezca también en ellos.

 



Gracias a la preciosa, cálida y atemporal ilustración de este año de nuestra Basandere o Señora del Bosque del Dibujo, realizada por la ilustradora Mercedes deBellard, comercios desocupados de 10 pueblos alaveses serán nuestro escenario, ya que sus escaparates han sido  intervenidos artísticamente mediante vinilos. La pieza, su proceso de trabajo, técnica, aplicaciones, discurso artístico y mensaje, así como la importancia del dibujo en general en nuestras vidas, será presentado y expuesto en cada municipio para que las ciudadanas y artistas locales puedan acercarse el día de la presentación a conocer más y mejor la ilustración que va a formar parte de su paisaje.

A través de estas acciones, se plantea que el diseño visual, el arte y la creatividad contribuyan a mejorar zonas con una mayor densidad de locales cerrados o hacer que imaginemos nuevos usos para estos espacios. Con esto, queremos generar un efecto contagio, incentivar el tránsito de vecinos y vecinas por esa calle, mientras acercamos a la ciudadanía el valor de la comunicación gráfica y la amplitud de los soportes y aplicaciones ilustradas. Durante esos días, de forma indirecta, apoyaremos el comercio, el consumo y la cultura local, a través también de distintas actividades.

Con las medidas sanitarias y las distancias pertinentes, además, celebraremos en Langraiz Oka, Amurrio, Zuhatzu Kuartango, Labastida, Artziniega, Izarra, Alegría-Dulantzi, Agurain, Maeztu y Laudio, durante una tarde o mañana ¡La fiesta del Dibujo! con:

•    Una pequeña muestra expositiva y de venta Marrazki Azoka
•    La presentación Obra Ilustrada Gigante, el espectáculo del Ilustramatón ¡la máquina de cartón con dibujantes en su interior!
•    Y un taller para txikis de retratos veloces


Sin duda, Mazoka 2020 viene marcada por la crisis de la COVID-19 y la necesidad de adaptarse a este contexto complejo. Además de tener que celebrar parte de la feria en formato online, ¿cómo os ha afectado esta circunstancia?

Evidentemente hemos sufrido recortes sobre las partidas previstas como aportación desde la Administración y hemos perdido algún patrocinador importante con el que estábamos trabajando en un proyecto bonito que esperamos retomar en ediciones futuras.

Pero como a veces de la necesidad hay que hacer virtud, las circunstancias han hecho que este año apostemos por una aspiración que ya teníamos de antes: salir al territorio, que Mazoka poco a poco vaya extendiéndose. Y gracias al apoyo inestimable de la Diputación Foral de Álava, que creyó en la propuesta que le planteamos al respecto, hemos podido organizar una pequeña y modesta fiesta del dibujo para 10 municipios.

El objetivo, por tanto, de esta VI edición ha sido sobrevivir. Por el propio Mazoka en sí, pero también por toda esa ciudadanía para quienes la Navidad es sinónimo de Mazoka y que nos esperan año tras año y que en éste, más que nunca, merecen el calor y color que podemos aportar. Pero sobre todo por las profesionales y mazokalaris que construyen y confían en Mazoka. Se merecían nuestro esfuerzo y la oportunidad curricular y laboral que supone.


¿Cómo está funcionando la venta online?

Desde el 3 hasta el 20 de diciembre en la web de mazoka.org podéis encontrar una galería completa con el trabajo y productos de las 40 ilustradoras e ilustradores. Desde el Marketplace se redirige a las tiendas de las y los mazokalaris, donde se podrá comprar ilustración como autoregalo o encontrar la pieza única y perfecta para ese familiar que vive lejos y al que no veremos estas Navidades y al que le llegará el regalo directamente a su domicilio.

Desde Mazoka, como siempre, queremos fomentar la compra consciente y dar a conocer el trabajo de quien esta´ detrás de cada trazo, de cada línea, de cada color. Por ello, son las y los mazokalaris quienes atienden directamente.

 



No nos olvidamos de la magia de disfrutar en directo de las ilustraciones y obras de las y los mazokalaris, por ello en esta edición hemos apostado también por celebrar una exposición de obras de cada ilustradora e ilustrador seleccionadas en el Depósito de Aguas del Centro Cultural Montehermoso. La idea principal es hacer una recreación artística del festival. Los soportes donde los mazokalaris colgaban sus obras se utilizan como expositores para mostrar las obras de cada ilustrador/a, así como un código QR desde el que disfrutar in situ “del puesto” de cada mazokalari seleccionada y acceder a su tienda desde el móvil o tablet.

Y por primera vez, todas las y los mazokalaris han sido incluidas en un catálogo de autoras y autores, impreso y de descarga a demanda, que incluye también el link a la tienda y al QR de cada mazokalari, y que se están distribuyendo tanto por la ciudad, como por todo el territorio durante la gira “Mazokaraba”.


De cara a futuras ediciones, ¿cuáles son los retos de futuro de Mazoka?

El primero y fundamental sería conseguir ser un proyecto sostenible: que los cimientos y la programación pública que llevamos 6 años construyendo, sean garante suficiente como para que se apueste de forma firme y continuada en el tiempo por el proyecto; tanto desde el ámbito institucional como privado.

Nuestro sueño seguirá siendo convertir Vitoria-Gasteiz y Álava en una suerte de pequeña Angouleme: que diciembre se respire y viva ilustración en la programación oficial, pero también en todo tipo de espacios; que nuestras vecinas y vecinos formen parte del Mazoka y lo hagan suyo. Expandirnos poquito a poco por más espacios de la ciudad y del territorio, colaborar con comercios, empresas, comunidades y otro tipo de proyectos.

Pero somos realistas, queremos crecer poco a poco, no tenemos prisa, que quienes se sumen lo hagan convencidas (como ha ocurrido hasta ahora) de que este es un reto a medio e incluso largo plazo.

Y, por último, tras la experiencia de esta edición, ojalá el año que viene, es decir en nuestra VII edición, podamos tener presupuesto para recuperar nuestra feria tal y como la conocemos, que MAZOKARABA se asiente y crezca en el territorio, y que pueda convivir el Mazoka presencial con la propuesta online, que creemos ha llegado para quedarse. ¡Por soñar…!

 

(2020ko abenduaren 14an argitaratutako Berezia)

Euskadi, auzolana