Filmoteca de Navarra, zine hamarkada baten kronika

  • Filmoteca de Navarra, zine hamarkada baten kronika

El pasado mes de marzo se cumplían diez años de la creación de la Filmoteca de Navarra. Nos acercamos a conocer el trabajo que desde la institución se realiza para la recuperación y difusión del patrimonio cinematográfico de la comunidad, con la compañía de Anabel Olaso, responsable del Archivo fílmográfico y Alberto Cañada, responsable del departamento de Programación del centro.



La Filmoteca de Navarra se inaugura en marzo de 2011 en un edificio construido específicamente para ser su sede, junto a la Biblioteca. ¿Cuáles eran los precedentes de la institución?

Anabel Olaso: En la década de los 90 el principal centro de conservación de películas del Gobierno de Navarra era la Biblioteca de Navarra (BNNL) pese a carecer tanto de las condiciones de conservación necesarias en su antiguo edificio de la plaza San Francisco, así como de los recursos técnicos y personales especializados. En 1994 la BNNL recibía en depósito 43 películas del Museo de Navarra coincidiendo con la creación de una partida presupuestaria destinada específicamente a la adquisición de películas.

En 1999 se produjo un primer intento de creación de una  Filmoteca  de  Navarra  con  sede  en  el  Museo  de  Navarra, pero no cuajó, y hubo un nuevo intento fallido en 2003.

En enero de 2005 se trasladaron las películas que albergaba la BNNL al Archivo Real y General de Navarra, que acababa de estrenar su nueva sede en el antiguo palacio de los Reyes de Navarra. Ese mismo año se depositaron allí  todos los materiales cinematográficos  de  Antonio  José  Ruiz,  fallecido en 2003, donados por su viuda, que fueron incrementados en años posteriores por más donaciones importantes, como el fondo audiovisual  de Adrián Martínez «Hamsi» (1890-1969).

En 2009, se creó la Fundación «Instituto Navarro de las Artes Audiovisuales y la Cinematografía (INAAC)», con un capital fundacional de 10.000 € (aportado por el Gobierno de Navarra) que se hizo cargo de todo ese fondo filmográfico. En 2010 todo el material se ubicó en este nuevo edificio de la BNNL,  iniciando su andadura como Filmoteca de Navarra al año siguiente.

A principios de 2014, desapareció el INNAC y la actividad de la Filmoteca quedó escindida en dos vertientes que se gestionan de manera independiente hasta la fecha:

-    el Archivo Filmográfico pasó a ser gestionado por el Servicio de Bibliotecas. Hoy día es responsabilidad directa de la Sección de Biblioteca de Navarra, que lo gestiona con la asistencia técnica de una empresa especializada, cuyo contrato sale a licitación pública. La titular de la actual empresa adjudicataria es Patricia Goroskieta.

-    la programación de la Filmoteca, que corre a cargo de la empresa pública NICDO, adscrita al Departamento de Cultura y Deporte del Gobierno de Navarra.
 

 

Cumplidos los diez años de vida, ¿qué valoración hacéis del recorrido realizado en este tiempo?

A.O.: Una valoración muy positiva: ha sido una etapa muy intensa, llena de cambios y aprendizajes, y en un periodo muy corto de tiempo. En estos años las labores fundamentales se han centrado en verificar y procurar el buen estado de conservación de las películas, reordenar y organizar  los materiales  en  los depósitos y elaborar y mantener el inventario.

Ahora estamos en un momento más ambicioso, poniendo el acento en la difusión: mejorando y reforzando nuestra presencia en la web y fomentando la recuperación de materiales mediante la campaña “Los fotogramas de nuestra memoria / Oroimenaren fotogramak”, dirigida a toda la población y realizada en colaboración con más de 60 bibliotecas públicas, que hacen de antenas del Archivo Filmográfico por todo el territorio navarro.

Así mismo, la celebración en nuestra sede del V Encuentro de Filmotecas Ibéricas es un honor y un reto profesional que nos está aportando muchísimo.


Recuperación y conservación son dos de los pilares en los que se apoya la actividad del Departamento de Archivo Fílmico. ¿Qué actividades concretas realizáis a este respecto?

A.O.: Las actividades principales que se desarrollan en el Archivo son las de recuperación, preservación, restauración, documentación, catalogación y digitalización de todos los fondos cinematográficos que tengan alguna relación con Navarra o con personas navarras.

Damos prioridad a los materiales en soporte fotoquímico debido al deterioro en el que se encuentran algunas de las películas. Estos materiales son inspeccionados, restaurados, conservados y digitalizados a cambio de la cesión y depósito permanente de los materiales originales en el Archivo Filmográfico. En este último paso se les entrega una copia digital a las personas depositantes.

 



¿Qué tipo de fondos custodia el archivo?

A.O.: Los fondos que custodia el Archivo Filmográfico son: películas fotoquímicas en pasos de 35mm, 16 mm, 9,5 mm., Super 8 mm y 8 mm, material magnético (Betacam, VHS, U-Matic, etc.), así como aparatos de reproducción y documentos gráficos y textuales.

El Archivo Filmográfico alberga depósitos de cine familiar y amateur en su gran mayoria, material profesional como el archivo audiovisual de Canal 4, películas comerciales y trailers de los antiguos cines Saide y los cines Golem, y de festivales celebrados en Navarra como Punto de Vista.

Además, toda filmación subvencionada por la Comunidad Foral debe depositar al menos una copia en nuestro archivo.


¿Qué perfil de público consulta los fondos?

A.O.: Cualquier persona tiene acceso a consultar nuestros fondos.

Sí que es cierto que las peticiones que recibimos son en su mayoría de personal invetigador a título particular y profesional, estudiantes de cine y directores y directoras que buscan material de archivo para sus documentales.


Como has comentado, el próximo otoño La Filmoteca de Navarra será anfitriona del V Encuentro de Filmotecas Ibéricas. ¿En qué consiste esta iniciativa? ¿Qué claves se trabajarán en esta edición?

A.O.: Se trata de un encuentro anual entre profesionales de la conservación y difusión del Patrimonio Filmográfico.

En él participan todas las filmotecas nacionales junto a la Cinemateca Portuguesa, donde comparten sus trabajos de recuperación de fondos, investigaciones, problemáticas del sector, programaciones y ciclos de cine, o cualquier tema interesante que debatir en ese momento.

Este año, como anfitriones de este V Encuentro, hemos querido dar énfasis a la importancia del Cine Familiar y amateur como conservadores de la Memoria Colectiva y etnográfica.


¿Cómo imagináis el centro dentro de otros diez años? ¿Cuáles son los retos de futuro más inmediatos?

A.O.: Aunque diez años es mucho tiempo, no sabemos si será suficiente para alcanzar el horizonte que nos hemos propuesto: seguir recuperando, conservando y difundiendo el material filmográfico navarro, pero a mayor escala, con mayor dotación de recursos y personal y un catálogo online puesto a disposición de la ciudadanía.

En cuanto a los retos más inmediatos, ahora mismo estamos en conversaciones con la EQZE para establecer un cauce de colaboración mediante la firma de un convenio de prácticas de sus estudiantes en nuestro Archivo Filmográfico.

 



En el caso del Departamento de Programación, que tiene entre sus objetivos la difusión del patrimonio fílmico que la Filmoteca custodia, ¿qué tipo de actividades se organizan en este sentido?

Alberto Cañada: Desde el primer momento en la Programación habitual de la Filmoteca ha habido una sección dedicada al cine que tiene vinculación con Navarra. Hasta el momento de la extinción del INAAC (junio 2014) se nominó “Panorama INAAC” y después, “Filmoteca navarra”. En esta sección se da cabida a todas aquellas producciones dirigidas, escritas, producidas por navarros o filmadas en nuestra tierra. Tanto películas profesionales como de aficionados. En todas ellas participan siempre las personas vinculadas a dichos trabajos.

Anualmente, desde 2011 hasta 2019 se ha organizado la sesión Home Movie Day, simultáneamente con otros lugares del resto del mundo, en una jornada dedicada al cine familiar o de aficionado, en el que se proyectaba un resumen de los depósitos recibidos a lo largo del año.    


¿Cuál es el perfil del público que acude a las proyecciones? ¿Es posible llegar a todas las edades?

A.C.: El espectador asiduo a la sala de proyecciones está compuesto, principalmente, por personas que han sido (y siguen siendo) asistentes a las salas de cine para ver películas. Consideran que el mejor lugar para ver una creación audiovisual es la sala y la pantalla grande, con una calidad de proyección muy cuidada. La edad media de estos espectadores es alta (en torno a los 60 años), y pueden ser considerados “cinéfilos”, con interés en conocer y reconocer tanto el cine clásico como el más actual. Calculamos que aproximadamente un 50% de los espectadores poseen un Abono para retirar sus entradas, lo que implica una fidelidad y confianza en la programación futura.

De momento hay una edad que se escapa a nuestras posibilidades. El hecho de tener la sala cerrada los sábados por la tarde y domingos, nos dificulta seducir al público más joven. Se han realizado con éxito varios Talleres de Cine para jóvenes, y alguna programación puntual en Navidades, pero de forma ocasional.

 




¿Cómo ha afectado la crisis de la COVID-19 a vuestra actividad en concreto?

A.C.: La consecuencia más agresiva fue el cierre total de la actividad entre el 13 de marzo y el 30 de junio de 2020 (fecha de fin de temporada).

Pudimos iniciar el curso el 1 de septiembre, y respetando las recomendaciones sanitarias (reducción de aforo, distancia, mascarilla, limpiezas, etc.) hemos conseguido mantener la actividad de programación habitual sin incidentes, con un nivel de ocupación que roza el 90%.


¿Cuáles son los retos de futuro más inmediatos para este departamento?

A.C.: Mantener el nivel de confianza e interés que se ha conseguido y llevar la programación a otras localidades de Navarra, un plan para el que ya se están poniendo los cimientos y que esperamos poner en marcha a comienzo de la próxima temporada 2021-2022.

 

(2021eko uztailaren 5ean argitaratutako Berezia).

Euskadi, auzolana