Gasteizko FesTVal, sektoreko jaialdi aitzindari baten kronika

  • Gasteizko FesTVal, sektoreko jaialdi aitzindari baten kronika

A pocos días de la inauguración del Festival de Televisión de Vitoria-Gasteiz, es complicado encontrar un momento libre en la agenda de sus responsables. Joseba Fiestras, su director, deja aun así sus tareas por un momento para hacer junto a Kulturklik un recorrido por la historia de este encuentro y desvelarnos algunas de las novedades que se presentarán en la edición de 2021.


¿Qué objetivos tenías en mente con la puesta en marcha de este festival?

Nuestro objetivo era dotar de un espacio a unos medios de comunicación, la televisión y la radio, que no contaban con un festival propio. La radio formó parte de FesTVal hasta la tercera edición, a partir de la cual nos centramos en la televisión.

Lo cierto es que el cine, por ejemplo, sí que estaba representado en muchísimos festivales en todo el estado, pero la televisión estaba huérfana en ese sentido. Entonces decidimos ponerlo en marcha. La idea era intentar hacer algo original y dar su propia alfombra roja a la televisión y sus estrenos y así lo recibieron las cadenas de entonces, las productoras y las personas protagonistas del medio.

Un ejemplo claro es que cuando vino Matías Prats en el tercer festival e hizo la alfombra, según acabó se nos acercó y nos confesó que nunca había vivido algo así como protagonista, siempre había sido cubriendo algún evento como periodista o como invitado, pero nunca como el foco de atención. Matías Prats!!

Faltaba ese reconocimiento a los y las profesionales del medio y cubrirlo fue nuestro principal objetivo.

 

[Joseba Fiestras, en la presentación de la edición 2021 del FesTVal. Foto: Quintas].


El año 2009 se materializa la primera edición del evento. ¿Cómo recordáis esos primeros momentos, las dificultades principales, las enseñanzas...?

La verdad es que ahora, mirando hacia atrás, veo que solo del puro desconocimiento surgió la osadía o el atrevimiento de pensar que podíamos hacer algo así. Nosotros lo planteamos con esa idea de ocupar un espacio que veíamos necesario pero, claro, una cosa es plantear la idea y otra bajarla a tierra. Recuerdo las conversaciones primero con las productoras, luego con las cadenas de televisión, explicarles desde cero la idea que habíamos tenido... La verdad es que se recibió muy bien desde el primer minuto.

Es curioso, pero hay que decir que nosotros teníamos un planteamiento bastante más humilde y modesto de lo que alcanzó ya el primer año. Recuerdo perfectamente la primera edición, percatándonos de la dimensión que había adquirido el proyecto... Viajamos a Barcelona a la oficina de Josep Maria Mainat para hablarle de que queríamos hacerle un homenaje a su hermano dando su nombre a nuestros premios honoríficos. Íbamos pensando que nos saludaría, como mucho, y nos dejaría con alguna persona encargada para darnos unas pautas... y todo lo contrario, nos recibió con los brazos abiertos él mismo, Toni Cruz... de pronto nos preguntaron si nos importaba que viniera Javier Sardà, que quería conocernos y hablar con nosotros... Salimos de allí viendo que habíamos alcanzado un nivel que no pensábamos aun. Y en los tres primeros años el ascenso fue brutal y ha ido consolidándose.

La enseñanza primordial que hemos recogido de la experiencia es que la velocidad a la que cambia el sector es vertiginosa, no tiene nada que ver el escenario del primer festival con el que vamos a hacer este año. Pasamos del analógico al digital, han aparecido plataformas, existen nuevas ventanas, nuevas narrativas... y hay que estar ahí. Eso hemos aprendido, el tren no para y hay que seguirle el ritmo.

 

[Presentación de "No te puedes esconder", 2018. Foto: Quintas].


¿Dónde piensas que reside la clave del éxito de esta propuesta, marcada en rojo en el calendario del sector, como cuentas, desde prácticamente su primera edición?

Seguramente las claves son más de una pero, aunque parezca obvio, creo que fue fundamental que antes no existía nada... Quizá se le había pasado a mucha gente por la cabeza hacer algo así, pero por algún motivo no se había materializado hasta la fecha. Y realmente parece increíble cómo el medio más popular, con diferencia, la televisión, no tuviera un festival de estas características. Creo que esa fue una de las grandes claves.

También tengo que decir que desde el principio transmitimos una seriedad cuando planteamos el proyecto que se recibió con una gran aceptación. No se trataba de hacer algo vistoso con unas cuantas caras famosas, vieron la importancia y la profundidad de los contenidos y comprendieron que se estaba abriendo un espacio que había que aprovechar, reuniendo a la prensa y generando un ambiente de complicidad entre los y las profesionales del sector, dentro de la entendible competencia que tienen las cadenas, que al final se disputan un único mercado.

El FesTVal es una especie de Suiza, terreno neutral caracterizado por la cercanía entre agentes y directivos de la televisión que, como ellos y ellas nos dicen, trabajan todo el año en contextos próximos pero no se encuentran ni paran para tomar un café hasta esta cita anual, de forma distendida, fuera de ese bucle.

Nos hemos ganado, en estos trece años, la credibilidad. Estamos hablando de personas con las que el contacto es complicado, son personas reacias a facilitar el teléfono móvil o privado... y nosotros hemos logrado, quizá pecando en exceso de prudencia para no molestar, generar esa confianza. Como podéis imaginar, la lista de contactos en este tiempo es enorme, pero solo se utilizan cuando es necesario y se les va a llamar para ofrecerles algo que les puede ser interesante. Año tras año, esta forma de hacer ha motivado que tengamos muchos “síes”. Si no existe otro tipo de problema (cuestiones de agenda, por ejemplo, o cualquier otra complicación) la respuesta que recibimos es siempre afirmativa. Esa credibilidad es un gran tesoro para nosotros.

Por otro lado, estamos muy agradecidos tanto al sector como a las instituciones y las empresas, patrocinadores, sponsors... que cada año nos apoyan. No podríamos hacer este festival sin ellos y ellas.

 

[Elenco de "La victima número 8" en la presentación de la serie, 2018. Foto: Quintas].


Has comentado, efectivamente, que el panorama de la producción audiovisual para la pantalla pequeña se ha visto claramente transformado con la aparición de las plataformas de contenidos. ¿Cómo habéis vivido esta circunstancia y qué encaje ha tenido esta nueva realidad en FesTVal?

Yo hace ya mucho tiempo que dije que el cambio fundamental era que hasta hace diez años televisión y televisor iban unidos, eran lo mismo. Y ahora ya no, ahora la televisión se hace para verla en el televisor, en la tableta, en el móvil, en el ordenador... hay diferentes ventanas. Y esas ventanas han supuesto también el desarrollo de nuevas narrativas audiovisuales, pero eso sigue siendo televisión, así lo vemos en el FesTVal. De modo que desde su aparición hemos tratado de adaptarnos y darles cabida. Por aquí ha pasado Google, ha pasado Yahoo... toda una serie de empresas o firmas que no son propiamente conocidas como televisión pero que para nosotros sí que significan televisión por lo que hacen. Youtube es otro ejemplo.   

He de decir, además, que a partir de este año, dentro de la Gala y al mismo nivel que el resto de premios, vamos a crear un premio nuevo que galardona a estos nuevos autores y autoras del audiovisual que no están en el televisor, pero que sí hacen televisión para esas nuevas ventanas.


La edición 2020 supuso un auténtico reto, teniendo en cuenta la importancia que el público tiene para este evento. ¿Cómo fue la adaptación a la situación sanitaria derivada de la COVID-19?

Sí, lo cierto es que, como es lógico, hubo que priorizar las cuestiones de salud y, por supuesto, este año tiene que ser igual. La preocupación principal ha pasado de ser cómo llenamos las salas, cómo encajamos toda la programación... a cómo garantizamos la salud de las personas asistentes. Responder a esa confianza que se deposita en nosotros con la garantía de un festival seguro, sin contagios, sin sustos.

Sacar adelante el festival del año pasado para nosotros fue, visto con perspectiva (igual en el momento no éramos muy conscientes, es cierto), una proeza absoluta, haciéndolo además de forma presencial. Hubo muchas iniciativas que se cancelaron, y la gran mayoría de las citas culturales que no se suspendieron, se celebraron en formato on line. Nosotros utilizamos también el medio virtual, pero considero que fue un gran espaldarazo para nosotros recibir presencialmente en Gasteiz a perfiles como Boris Izaguirre, Andreu Buenfuente, Mercedes Milà, Jon Sistiaga... Desde luego, fue una inyección de energía y fundamental para poder plantear el programa que queríamos.

 

[Presentación de "El silencio de la ciudad blanca", en la edición de 2018. Foto: Quintas]


Este año, el FesTVal ha cambiado, se acerca más en cuanto a contenidos y presencia de invitados e invitadas a un festival normal, pero seguimos condicionados por todas esas medidas sanitarias que son absolutamente imprescindibles en este momento y que debemos cumplir a rajatabla.

La Gala de este año, por ejemplo, tendrá lugar en el Iradier Arena, un espacio mayor que nos permite un aforo superior con seguridad. Está muy bien acondicionado y la Gala va a ser allí un auténtico espectáculo, estamos seguros.

Echaremos de menos, por supuesto, esa alfombra, que este año desgraciadamente tampoco vamos a poder tener, siendo una de las columnas vertebrales de esta cita, pero confiamos que en 2022 se pueda recuperar.


¿Qué destacarías de las novedades de la parrilla televisiva que veremos en esta edición?

La verdad es que tenemos un programa muy potente este año. Estamos muy contentos porque la nueva temporada promete y va a estar muy bien representada con series de ficción y también entretenimiento. Quiero pararme en este punto porque, si bien es cierto que algunos festivales –sobre todo de cine– han ido abriendo la puerta a la televisión, se han centrado en las series de ficción. FesTVal sigue siendo el único festival de televisión en el que tienen cabida las series y también los programas.

El ejemplo es la oferta de este año. Presentamos “Celebrity Bake Off”, un programa de Amazon que se estrena en nuestro Festival como plataforma, presentamos series como “Todos mienten”, “Los Hombres de Paco” o “Anna Tramel”, que son realmente fantásticas. También tenemos “Master Chef Celebrity” con todos los celebritis en Gasteiz, otro celebrity de éxito en nuestra tierra como es “Baserri”... Viene Emilio Aragón a presentar la segunda temporada de “B.S.O.” que es un programa de una calidad fabulosa de Movistar+...

Tenemos un poquito de todo y hay que destacar la presencia de los y las protagonistas que se desplazan hasta Gasteiz para presentar y defender de alguna manera sus propuestas, no en la alfombra, pero sí en el auditorio.

 

[Gala de clausura de la edición 2018. Foto: Quintas].


Hablamos de una cita absolutamente consolidada pero, ¿existe aún espacio para crecer? ¿A qué retos debe hacer frente el Festval en su futuro más inmediato?

Nosotros todavía tenemos mucho margen de crecimiento, por supuesto. Cada año hacemos un vídeo de recopilación o resumen de los años de trayectoria y en el que hemos hecho este terminamos con un “esto solo es el principio”.

FesTVal es un festival joven, estamos dando los primeros pasos aunque sea cierto que la dimensión que ha adquirido en poco tiempo es muy grande. Sim embargo, el medio es tan amplio y se está diversificando tanto que realmente hay por dónde crecer.

La internalización, por ejemplo, es una de las asignaturas pendientes que más me atrae. La buscamos desde hace tiempo y desde luego, en mi cabeza, es el gran reto de los próximos años.

También hay que decir que lograr ese objetivo requiere de una gran inversión económica, que es lo que nos falta. Realmente hacemos milagros con el presupuesto que tenemos para traer a tanta gente y hacer un festival tan solvente. Esta es otra de nuestras espinitas.

 

(2021eko abuztuaren 25ean argitaratutako Berezia).

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