"Lagrimas en la lluvia", exposición de UBE

Gernika-Lumo Del 7 de febrero 2020 al 4 de marzo 2020
  • "Lagrimas en la lluvia", exposición de UBE

Arriesgar. Esta palabra ha planeado sobre mi cabeza constantemente mientras pensaba en escribir este texto, y es esta palabra finalmente la que encuentra un nuevo significado cuando visualizamos la extensa obra de UBE, pues rápidamente advertimos que arriesgar es también crear. Esto es evidente cuando vamos aprendiendo a balbucear cualquier nuevo lenguaje, sobre todo cuando este, como es el caso, parte de una evidente carga genética. No podríamos separar en ningún momento la cultura vasca de la obra de UBE para comprender el lenguaje escultórico con el que nos aborda y nos lleva a reflexionar sobre nuestros propios orígenes, sobre las consecuencias de nuestros actos, sobre el amor y sobre la barbarie a la que esta sociedad nos aboca como un huracán incontrolable.

Nos damos cuenta al instante de que, a pesar del valor del placer de la contemplación a la que nos conduce cualquier obra de arte, en este caso la semántica nos invade por completo, y por una vez palpamos la contemplación de los significados como si simplemente pudiésemos comprender por primera vez una lengua que no conocíamos. Esta obra tiene un componente ancestral, primario, donde el artista nos obliga a reflejarnos en un espejo plano, sin trucos, en el que descubrimos lo que somos individualmente y, sobre todo, como colectivo y sociedad, al mismo tiempo que nos cuenta cómo éramos y en qué nos hemos convertido.

Descubrimos en sus primeras piedras perforaciones y ataduras que nos conducen con fuerza a un mundo inicial, mágico, repleto de interrogantes que posteriormente se irán desvelando a lo largo de su obra, como si necesitásemos ese viaje iniciático para aprender, comprender y rebelarnos hacia aquello que está por llegar o ha llegado ya.

La obra se va convirtiendo poco a poco en conciencia, y por esta razón cambia, evoluciona y explora diferentes partes de su propio lenguaje. Por un momento nos conduce al golpe, a la escultura entendida como volumen puro y transgredido; por otro, vuela hacia referencias cotidianas, objetuales, y en otros hacia la utilización de alfabetos que buscan comprensión directa entre la utilización de los objetos y las formas, y que buscan por medio de la reiteración, tatuarnos el mensaje golpe a golpe, sin cesar un instante, para que no se nos olvide, para que nos importe.

Finalmente, y sin darnos cuenta, esas esculturas se convierten en fotografías, en verdaderos espejos de nuestro alrededor y desde donde, en ocasiones, el propio artista está dentro haciéndonos viajar al interior de la escena como un reflejo más de todo lo que sucede, y nos convertimos de repente en observadores y partícipes de esa realidad que, sorprendentemente, es la nuestra; pero ahora, José Ángel Uberuaga, UBE, no nos deja mirar hacia otro lado.

Este es el riesgo. Saber, conocer nuestra propia realidad y no callar.

Rafael Maestro
Torrevieja, 2020


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Euskadi, bien comn