En el marco del Festival Loraldia 2022.
Una alegoría de la economía sostenible. O quizás, una obra que reflexiona sobre si es posible vivir de un modo sostenible.
No se limita a acciones y anécdotas. No repara solo en la comida, la ropa o los productos que satisfacen nuestras necesidades de consumo. También repara en la necesidad de un entendimiento sincero entre las personas y los recursos naturales, de cara a la vida y el desarrollo.
Y se muestran las consecuencias de adaptar la naturaleza a las necesidades de las personas, algo a lo que desgraciadamente estamos acostumbrados.