Con la consolidación de la Hermandad, Gipuzkoa necesitó crear un Escudo propio con el que validar la documentación y reflejar la unión de las villas, alcaldías y valles en un ente político propio dentro de la Corona de Castilla, que llegó a tener carácter de Reino. Las armas o blasones elegidos para ello se mantuvieron a lo largo de los siglos sin apenas cambios hasta finales del siglo XX.
Nota: Esta conferencia se emitirá vía streaming