Estamos en una cita entre dos personas en el siglo XXII. Un software cada vez más extendido socialmente llamado Destiny Driver facilita al usuario la toma de decisiones: al cerrar los ojos, permitiéndole ver dos posibles horizontes en función de la decisión que se tome. Los seres humanos han confiado su capacidad de imaginar el futuro a un algoritmo; a cambio, la incertidumbre ha desaparecido. Ahora, esta pareja que se acaba de conocer tendrá que decidir entre imaginar su propio futuro o confiar en lo que este software les dice.