"Cuando empezó la masacre en Gaza, me sentí impotente. Qué podía hacer ante tanto horror. De alguna manera, acompañar al pueblo palestino, no olvidarme y acompañar dibujando. Los dibujos de esta exposición han ido conformando un relato de estos meses terribles. Son un relato también de la vida, sobre todo de la vida a pesar de todo. Lo que están cometiendo en Gaza es indescriptible, inhumano, terrorífico. Desde la comodidad de mi sillón intento que no se me olvide." En colaboración con UNRWA Euskadi y el Área de Derechos Humanos, Convivencia, Cooperación e Interculturalidad del Ayuntamiento de Bilbao. UNRWA: Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada palestina.