La exposición
Oceanus Plasticus
se presenta como una moderna versión de las advertencias y maldiciones sobre el mar que se propagaban en los bestiarios de las cartografías medievales. En estos antiguos mapas se indicaba a los marineros de aquellos peligros que suponía traspasar los límites del mundo natural. Seres marinos fantásticos surgirían en estos confines para devorarles. En este nuevo bestiario que se expone en el Aquarium se representan, de forma poética, las consecuencias fatales de un comportamiento humano caracterizado por su arrogancia desafiante para trasgredir las posibilidades de los recursos naturales.