La media noche del 19 de enero, dando inicio al día de San Sebastián desde el mismo centro de la Plaza de la Constitución y dentro de la izada de la bandera del día grande de Donostia, Kresala escenifica tres danzas tituladas "Hiru damatxo", un programa coreográfico interpretado por 16 bailarines. Así, Kresala hebra una nueva colección de danza que el imaginario social y colectivo lo integra e interioriza como parte de un ritual del calendario del ciclo invernal entendido como un pequeño tríptico de danza convertida en atemporal.
En 2016 con motivo de Donostia como Capital Cultural Europea, Kresala fue invitada a crear una obra sobre la popular melodía de Sarriegi, y como no, creó por encargo tres piezas que las denominó «Hiru damatxo», una continuación de la obra «Zeruko» estrenada un año anterior en el Teatro Victoria Eugenia.
La danza inicial es simétricamente interpretada dentro de un lógico, ordenado y ortodoxo canon guipuzcoano; por el contrario, contrasta notablemente con la gestualidad de las dos piezas del final del acto, en una caótica estructura heterodoxa, llena de muecas teatralmente amplificadas, convertidas en símbolos de plaga y hambruna del medievo. En definitiva, presentan una satírica parábola de ópera bufa de carácter festivo e irónico.
Ficha artística: