Inspirados en las obras del pintor vitoriano Ignacio Díaz de Olano, la mirada y la expresión del siglo XIX dialogan con la danza vasca y la música tradicional, creando una experiencia escénica única que une arte, historia y movimiento.
Indarra, que desde 1979 ha sido un referente de los carnavales populares de la ciudad, vuelve a llenar el espacio público de ritmo y tradición, acompañado por sus fanfarrias, bailarines, txistularis, gaiteros y mucho más.
Una invitación abierta a disfrutar de la magia del folclore en la plaza y a vivir la cultura en comunidad.