Henri Roorda no era un ser enfermo, desesperado o embargado por una pasión imposible. Había sido un dandy, un degustador de “los alimentos terrestres”, un hombre sensual que gozaba con los placeres mundanos. Humanista, librepensador, escritor, pedagogo, profesor de matemáticas, hedonista y libertario, nos deja en este texto una clase magistral sobre el amor, la educación, el capitalismo,el matrimonio, la escuela, el deseo o la amistad.
Ficha artística:
Este espectáculo forma parte de la Programación de Invierno 2026 de la Red Municipal de Teatros