Porque callarnos no es una opción. Ante las agotadoras rutinas que devoran nuestros días, creamos movimiento para encontrar en la profundidad espacios de discrepancia, curiosidad y descubrimiento. No es danza, ni poesía, ni teatro, es un lugar en construcción y que nos construye a otra escala, a otro ritmo.
De a mano del grupo ANANKEK.