A través de esta historia quieren contar el malestar que provocan las dolencias mentales. Este es un espectáculo invisible, que hay que vivirlo con todos los sentidos menos con la vista.
De esta forma, se está proponiendo una pieza artística totalmente accesible para las personas ciegas y que a su vez pueda ser vivida por aquellas que no tengan problemas visuales, con los ojos vendados.
Sin ojos, a través del oído, el tacto, el gusto y el olfato será un viaje. Todo pasará en una instalación. El público, convertido en protagonista de la pieza, participará en una experiencia sensorial que llega a tu interior, sin poder ver nada.
Los participantes vivirán diferentes situaciones que despertarán sus sentidos en diferentes escenas. En un espacio de inmersión sonora, además de los oídos, se encontrarán con diferentes dispositivos que encenderán la piel, la lengua, la nariz (ventiladores, calentadores, vaporizadores, perfumadores…). "Qué pasa cuando todo está oscuro".