Uran-zu, euskal musikari begirada poliedrikoa es un ejercicio artístico e interpretativo de yuxtaposición de dos tradiciones opuestas pero circunscritas a la complejidad y riqueza de nuestro territorio. La danza y percusión tradicional no se presentan como una ilustración, sino como prolongación del sonido del acordeón, un puente entre los mundos estéticos que el acordeón transita.