La organización indica:
La iglesia de San Pedro de Arizno guarda en su interior un silencio profundo y elegante. Allí, la escultura de Cristo en la Sepultura, tallada en madera por Juan de Mesa, hace latir el corazón, mostrando la fuerza del arte y de la emoción humana. En esta visita, contemplaremos de cerca esta obra maestra barroca y, además, conoceremos el rico patrimonio artístico y espiritual que la iglesia ha ido acumulando a lo largo de los siglos. Es un eco silencioso de nuestra historia colectiva: un patrimonio vivo que hemos construido.