A sus setenta años Ernesto Santos, escritor consagrado y profesor jubilado, vive apartado del mundo, refugiado en una soledad voluntaria y en una profunda introspección.
El regreso de David Lekue, antiguo alumno y su mejor amigo, después de cursar un máster en Estados Unidos, saca a la luz una obsesión silenciosa: la necesidad de escribir un último poema que lo trascienda.
Entre la lealtad de la amistad y el peso de la creación, la Razón y la Conciencia comienzan a visitarlo como voces implacables. Ernesto se adentra entonces en un territorio incierto, donde la lucidez, la inspiración y la fragilidad de la mente se confunden peligrosamente.
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