Se trata de un monólogo de stand up con todos los extras que han hecho de la misa el mejor espectáculo de la historia: canciones, velitas, vestuario, culpa, vino y un monaguillo sorpresa, están al servicio de esta ceremonia cómica.
Esther sermonea al público en clave cómica y te desmonta las creencias sobre imagen, capitalismo, religión y sexo. Y si le da tiempo, te teje una bufanda para que no cojas frío.
Si no tienes nada de lo que arrepentirte, a lo mejor esto no es lo tuyo.
Ficha artísica: