Aztura no es una pieza surgida del vacío, sino que nace como la suma y continuación de dos de sus obras significativas, BATU y Basandere (incluyendo guiños a otras piezas). Este nuevo trabajo rinde homenaje a la trayectoria de la compañía, dando un nuevo rumbo a la historia y a la estética. Así, en el escenario actuarán tres intérpretes: una bailarina, un bailarín y una cantante. Esta última es la principal novedad de la propuesta, ya que su música en directo y su voz unen las diferentes piezas. El espectáculo toma como base la mitología y las tradiciones populares de Euskal Herria, pero con la intención de servir de espejo a la sociedad actual.
La obra pone sobre la mesa temas críticos como la perspectiva de género, la justicia climática o la identidad territorial.
Ficha artística: