Dentro del programa Kultura Plazara 2026 (Zumardiuandia).
Con la intención de reivindicar el uso de la calle, el protagonismo recae en el sonido. Convirtiendo el espacio público en un espacio de celebración y encuentro.
El espacio sonoro se crea en directo, a la vista del público. El músico, en el propio escenario, dibujando a cada escena su color y tono, se convierte en dueño de la escena, guiando y transformando cada momento.
Los altavoces -de megafonía, tanto como para potenciar la música y la voz, instrumentos de difusión de la colectividad y la celebración- se convierten en un marco de juego viviente. En manos de los bailarines, se convierten en una invitación a recorrer el espacio y compartir el momento.