Estas dos piezas de danza exploran la memoria y la experiencia colectiva a través del cuerpo y el movimiento. AZALA reflexiona sobre los ciclos que repetimos y nuestra capacidad para romperlos. KEA recupera la memoria de las mujeres trabajadoras de la industria vasca a través del gesto, el trabajo y la resistencia.
Cinco bailarines y una violonchelista en directo de DAB se sumergen en la búsqueda de respuestas a esta pregunta: ¿estamos avanzando hacia un futuro mejor o atrapados en un ciclo repetitivo de malas decisiones?
Nos ofrecen una propuesta de gran fuerza estética y profundamente coreografiada. La piel, como archivo vivo, guarda la memoria de esas luchas; la danza, en cambio, se convierte en un lenguaje que nos invita a explorar cómo transformar y sanar esas cicatrices, proponiendo una mirada crítica pero esperanzadora hacia el porvenir.
Ficha artística:
KEA -que significa "humo" en euskera- no es solo una danza que mira al pasado; es una reivindicación de la memoria colectiva y de la resistencia silenciosa. Rinde homenaje a las trabajadoras de Tabakalera en Donostia y, en general, a todas las mujeres que trabajaron a la sombra de la industria, escribiendo la historia con sus cuerpos y sus manos. Como el humo: difícil de atrapar, pero imposible de ignorar.
Ficha artística: