Una obra tierna, llena de humor y de filosofía. Una obra muy necesaria, que muestra la capacidad del Payaso para hacer reír y hacer pensar, empuja los límites de la escritura y de la pantomima y viaja de la risa a la crueldad sin paños calientes, como el número clásico que pasa sin transición de la risa al llanto innumerables veces.
Es una reflexión filosófica sobre la condición humana, es puro amor al arte del payaso, es un ejemplo de integridad, tesón y optimismo. Es el poder del arte.
Es una tragedia vestida con nariz roja. Es nuestro futuro, si nos dejamos hacer.
Basada en la obra de Gilles Ségal "Monsieur Schpill et Monsieur Tippeton".
Ficha artística: