Han pasado casi tres años desde el inicio de la actual escalada de violencia, en octubre de 2023, y la situación de la población palestina continúa siendo extremadamente grave tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania, incluida Jerusalén Este. La magnitud de la destrucción, el desplazamiento, la violencia contra la población civil y las crecientes restricciones a la acción humanitaria plantean una cuestión que trasciende la propia emergencia palestina: hasta qué punto sigue siendo efectivo el sistema internacional construido para proteger a la población civil y garantizar el cumplimiento del derecho internacional humanitario.
Nota