Oteiza en Arantzazu, 50 años de un hito

  • Oteiza en Arantzazu, 50 años de un hito

La Basílica de Arantzazu está celebrando este verano los 50 años de la colocación de la estatuaria que la han convertido en un icono. Con el título "Oteiza y la estatuaria de Arantzazu (1950-1969)" dos exposiciones rinden homenaje, en Gandiaga Topagunea y en el Museo Oteiza de Alzuza, al trabajo que el escultor navarro desarrollo para el Santuario, deteniéndose en un proceso creativo que se prolongó durante casi 20 años. Elena Martín, conservadora del Museo Oteiza y comisaria de las dos muestras, nos ha explicado los detalles de este proyecto expositivo.

 

La intervención de Oteiza en Aranzazu es una obra paradigmática en la historia de la escultura vasca. ¿Qué factores han sido clave para la consecución de ese estatus?

La intervención de Oteiza en la Basílica de Arantzazu representa el proyecto de obra pública más importante que desarrolló el escultor y el más comprometido al que tuvo que enfrentarse. Jorge Oteiza considera el encargo como una verdadera prueba, desarrollando multitud de estudios hasta alcanzar un resultado escultórico que fusiona tres conceptos: lo estético, lo religioso y lo simbólico.

Los jóvenes arquitectos Javier Sáenz de Oíza y Luis Laorga desarrollan un proyecto muy innovador que interactúa con el imponente enclave montañoso en el que debía insertarse la Basílica. Además, se consigue reunir a un importante grupo de artistas (Xabier Álvarez de Eulate, Néstor Basterretxea, Eduardo Chillida, Xabier Egaña, Lucio Muñoz, Jorge Oteiza y Carlos Pascual de Lara) que exploraban nuevos lenguajes creativos y supieron integrarlos en la Basílica, generando un proyecto común.

El conjunto arquitectónico y, especialmente la fachada de la Basílica, se fueron simplificando desde el anteproyecto arquitectónico de 1950, hasta convertirse en una obra clave en la renovación del arte religioso de la época, y que contemplamos hoy como un artefacto eminentemente simbólico y atemporal.


Para celebrar el 50 aniversario de su instalación en la Basílica habéis desarrollado dos exposiciones que pueden visitarse en el Museo Oteiza de Alzuza y en GandiagaTopagunea. ¿Qué se muestra en cada una de ellas?

La exposición en el Museo Oteiza analiza la evolución del proceso artístico en sus diferentes etapas y muestra más de doscientos estudios escultóricos en yeso, en su mayoría inéditos. El desarrollo de la estatuaria planteada por Oteiza permite entender las búsquedas conceptuales y simbólicas del artista y la transformación de su escultura, en la que plasmó una parte importante de sus reflexiones estéticas en torno a la identificación del espacio y del vacío con lo espiritual, así como comprender la capacidad del arte para generar nuevos imaginarios simbólicos y proyectarlos a la sociedad. A través de numerosa documentación y una detallada cronología en imágenes (especialmente prensa y fotografías), se estudia la evolución del proyecto, las prohibiciones eclesiásticas que impidieron su instalación y las soluciones que se plantearon, hasta que el escultor consiguiera instalar su obra en 1969.

 

(Imagen de la Basílica previa a la colocación de los Apóstoles. Foto: Archivo del Santuario de Arantzazu.)

 

La muestra en Gandiaga Topagunea desarrolla a modo de secuencia la intervención de Oteiza en Arantzazu. Tiene como base un desarrollo cronológico, desde el inicio de construcción de las obras, en 1950, hasta la instalación definitiva de la estatuaria, en 1969. Es un recorrido didáctico a través de más de medio centenar de obras escultóricas y numerosa documentación y fotografías. En este sentido, se muestran documentos inéditos, como el Informa a Roma que envían los artistas (Oteiza, Basterretxea y Pascual de Lara) justificando sus trabajos artísticos.

Ambas muestras permiten entender las claves del proyecto de intervención en la fachada de la Basílica desarrollado por Oteiza y cuentan con el diseño expositivo de Javier Balda. En las dos exposiciones se muestra un video realizado a partir de las imágenes originales, grabadas por el mismo Oteiza, del proceso de instalación de la estatuaria de Arantzazu, y cuenta con una intervención sonora realizada específicamente para el proyecto por el artista Xabier Erkizia.


¿Cómo ha sido el proceso de recopilación del material que conforma la propuesta expositiva de "Oteiza y la estatuaria de Aranzazu (1969-2019)"? ¿A qué dificultades habéis tenido que hacer frente?

El proyecto tiene como base la investigación realizada para la tesis doctoral homónima, para la que se localizó numerosa documentación, obras escultóricas, fotografías y referencias de prensa.

La mayor dificultad ha residido en estructurar, ordenar y seleccionar los materiales expositivos para crear un discurso que explicase con rigor y claridad el proyecto.

Queríamos mostrar la evolución escultórica de Oteiza y evidenciar cómo este encargo le ayuda a avanzar en su propósito escultórico, pero sin olvidar la contextualización a través del pensamiento de Oteiza y de aspectos históricos, religiosos o culturales que afectaron al proyecto. Por tanto, el gran reto ha sido aunar todos estos conceptos a nivel expositivo.

 

(El escultor con parte de las esculturas, aun en proceso de realización, en la cuneta de acceso a la Basílica).

 

¿Cuál es la procedencia de las piezas que conforman el proyecto expositivo?

Las obras proceden de las colecciones del Museo Oteiza y de Arantzazuko Frantziskotar Anaidia, así como del archivo del Santuario de Arantzazu, archivo Sáenz de Oíza, archivo Luis Laorga, prestadores particulares. Además, hemos contado con de la colaboración de Elías Querejeta Zine Eskola.

Ambas exposiciones son una oportunidad para contemplar obras escultóricas que no se han mostrado con anterioridad, así como documentación y fotografías inéditas.


Además de su práctica artística en el Santuario, estas dos muestras permiten acercarse al propio pensamiento del autor, a su concepción del arte y a sus búsquedas y reflexiones en torno a lo conceptual y lo simbólico. ¿Cuál es la importancia de este patrimonio teórico en la configuración de la escultura vasca contemporánea?

Su teoría del arte y su ideario estético permanecen y son un referente para muchos artistas contemporáneos. Este hecho es muy importante, porque hace palpable que su legado está vivo. Sus avances escultóricos en torno al vacío le han convertido en un referente fundamental para la escultura en el País Vasco y a nivel internacional. Es un artista poliédrico y su pensamiento tiene una gran vigencia, además de su papel como activista cultural y político.

Destacaría que en la actual Bienal de Venecia, Jorge Oteiza está presente en el proyecto “Perforado por Itziar Okariz & Sergio Prego”, comisariado por Peio Aguirre. La presencia de Oteiza se relaciona con la obra “Las estatuas” realizada por Itziar Okariz, una pieza audiovisual en la que la artista dialoga con obras de arte de diferentes periodos y ha incluido dos obras de Oteiza. También en la muestra de Venecia se expone la escultura Retrato del pintor Otano, realizada por Jorge Oteiza en 1948.


Un completo programa de mediación para diferentes clases de públicos y varias actividades paralelas completan la oferta expositiva. ¿Qué objetivos os planteáis con la programación de estas actividades?

Por una lado, la conmemoración del 50 aniversario de la instalación de la estatuaria permite explicar a las nuevas generaciones cómo se desarrolló el proceso artístico y ofrecer nuevas perspectivas que lo expliquen desde la actualidad. Por otro lado, se trata de despertar y desarrollar inquietudes en los distintos públicos a través del lenguaje artístico, experimentando directamente a través de los talleres y actividades que se han organizado.

 

(Imagen de la exposición en el Museo Oteiza. Foto: Cristina Núñez.)

 

El programa se completa con visitas guiadas a los dos proyectos expositivos, una conferencia en el espacio Kutxa Kultur de Tabakalera, talleres pedagógicos tanto en el Museo Oteiza como en Gandiaga Topagunea y con un Seminario organizado por los grupos de investigación TECTar y KREAREak del Departamento de escultura de la Universidad el País Vasco UPV/EHU.


Como antes comentabas, la investigación que has realizado para tu tesis doctoral es la base de este proyecto. ¿Cuál quieres que sea la aportación de tu trabajo al estudio de la figura de Jorge Oteiza?

El proceso de investigación culminará en una publicación que, manteniendo el rigor de la tesis, se centrará en una narración en imágenes (más de 400 fotografías, muchas de ellas inéditas) de lo que supuso el proyecto de Arantzazu para Jorge Oteiza y su desarrollo en el tiempo; desde que le adjudican la obra en 1951, hasta que consigue instalar la estatuaria en 1969. Como sabéis, las dos paralizaciones que afectaron a la estatuaria truncan un proceso artístico, pero añadieron al proyecto un tiempo de maduración que radicalizó el silenciamiento de la fachada.

Además de esta labor de documentación y catalogación, es importante establecer en la publicación una vinculación constante entre su pensamiento y su actividad artística.

Por último destacaría el papel del artista, la verdadera responsabilidad que siente Oteiza ante el proyecto de Arantzazu , y su compromiso con el arte y la capacidad de éste de proyectarse en la sociedad.

 

(Especial publicado el 2 de agosto de 2019).

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