Irudika: formación, perfeccionamiento e internacionalización de la ilustración vasca

  • Irudika: formación, perfeccionamiento e internacionalización de la ilustración vasca

Euskal Irudigileak, asociación de ilustradores e ilustradoras vascas, afronta este fin de semana en Artium la tercera edición de Irudika, el encuentro que pone en el centro del debate a las personas que desarrollan su actividad profesional en este ámbito. Elisabeth Pérez Fernández, presidenta de la asociación, nos ha ayudado a comprender la importancia de este encuentro y el recorrido que viene haciendo desde sus inicios.

 

Irudika comienza su andadura en 2017, con un programa ambicioso y la intención de establecerse como cita imprescindible para el sector de la ilustración. ¿Cómo fue poner en marcha un encuentro de este tipo teniendo en cuenta estas circunstancias?

Partíamos de cero y con mucha ilusión. Cuando no se tiene nada, tampoco se tiene miedo a perder. Nos ayudamos de personas a las que conocíamos o con quien nos habíamos cruzado en momentos de nuestra vida y su confianza para confeccionar las ponencias de esa primera edición fue esencial.

Aún recuerdo estar en casa de Bego y Vicente de Media Vaca y explicarles nuestra idea de encuentro. Enseguida se motivaron y quisieron participar. También Isidro Ferrer bloqueó un montón de fines de semana sin que aún tuviésemos el visto bueno de las instituciones que lo tenían que financiar. Nos aprobaron el proyecto dos meses antes de que se celebrase el primer encuentro, y conseguimos sacar adelante lo que parecía imposible.

He de decir que sin el equipo tan bonito que formamos con un espíritu totalmente altruista no habría sido este encuentro, tan bonito y donde se crea esa atmósfera tan especial.

 

 


Es cierto que tres años después cuenta con un el respaldo de los y las profesionales y con un claro apoyo institucional. ¿Cuál ha sido la clave de su éxito?

Creo que es una señal bastante clara contar con profesionales que han asistido los tres años. Si repiten y tripiten, habiendo cada vez más oferta a nivel estatal e internacional en temas de ilustración es porque algo tiene este encuentro que no tienen los demás. Este potencial lo vieron desde Gobierno Vasco, Diputación de Araba y Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Ya desde la propuesta definida en unos cuantos folios supieron que habíamos tocado puntos importantes no solo referentes a la cultura, sino al desarrollo económico y a las Industrias Creativas de un campo como la ilustración, que hasta ahora había sido la hermana pobre del arte.

Esas son las primeras instituciones que confiaron en Irudika. Luego ha ayudado que hemos llenado el aforo de las primeras dos ediciones, algo bastante complicado en los tiempos que corren y dentro de un sector que vive en su mayoría en condiciones laborales bastante precarias.

Yo creo que la base del éxito es que es un encuentro de ilustración creado por ilustradores e ilustradoras. Por eso por una vez, las personas que creamos los contenidos de los libros, los anuncios, los carteles, no somos las últimas en orden de importancia, y mimamos cada detalle con ese romanticismo propio de quienes crean imágenes.

Se han definido todos los espacios pensando muy mucho los ritmos del encuentro, y aprovechando al máximo cada minuto, como si se tratase de un campamento ultra intensivo. Pensamos que la formación y las conferencias de personas traídas desde lugares muy dispares enriquecen a los y las creadoras de nuestro contexto, y eso les prepara para crecer, mejorar, y enfrentarse a las citas profesionales con unas tablas mucho mejor asentadas.

No solo las instituciones han confiado y apostado por el crecimiento del evento, sino que cada vez son más los ilustradores e ilustradoras que se presentan a las citas, y que se preparan durante meses antes de que llegue Irudika.


De hecho, la cita no se ciñe a un simple encuentro, sino que ofrece un amplio programa de formación, networkings, conferencias… ¿Qué objetivos os proponéis a la hora de diseñar la oferta de cada edición?

Sí, como te comentaba antes, la formación es esencial. Las personas importantes en el arte y en la historia se han seguido formando toda su vida en distintos campos, y creemos que es importante querer seguir aprendiendo aunque nos dediquemos ya de forma profesional a la ilustración.

Pero igual o más importante es saber relacionarse, y no solo saber realizar bien nuestro trabajo, sino saber enseñarlo en condiciones, saber negociar, saber aprovechar las oportunidades. Durante muchos años, para encontrar estas oportunidades había que visitar otras ferias y otros países, y lo que queríamos hacer con Irudika era traer a nuestra tierra a personas de las que aprender y con las que poder generar nuevos proyectos y encontrar intereses en común.

 

 

Dentro de las mesas de ilustración de otros países siempre hay un nexo vasco. Esto siempre es lo más complicado, pues por desgracia nuestra ilustración aún no se ha exportado lo suficiente a otros países, y esta es precisamente una de las finalidades que tiene Irudika.

Los objetivos son claros: formación, perfeccionamiento e internacionalización. Y mostrar cómo es posible que algo que se crea en Euskadi pueda publicarse o convertirse en algo importante en algún país lejano.


El apartado de los Sectores Paralelos se centra en las diluidas fronteras que la ilustración comparte con otras disciplinas artísticas. ¿Cuál es la aportación de esta iniciativa al Encuentro?

Pensamos en crear una oferta para todos los públicos, que sensibilizase a la sociedad a la hora de consumir productos cotidianos fijándose en qué parte ha tomado la ilustración en el proceso de creación del contenido. Es decir, enseñar a todo tipo de personas lo importante que es la ilustración para que sus vidas sean más bellas. Enseñarles que envolvemos su ropa, ilustramos sus periódicos o libros, sus películas de animación, diseñamos los personajes de sus videojuegos, y dibujamos las frutas de los yogures que se comen, o las portadas de los discos de sus grupos favoritos.

Esa es la aportación a la sociedad en general, pero también quisimos ofrecer esta jornada ya que el resto de días se centra en los proyectos más puramente editoriales.


Irudika tiene la capacidad de reunir a figuras de prestigio internacional con creadores y creadoras de ámbito local. ¿Cómo está situado hoy en día el sector de la ilustración vasca a este respecto?

Tenemos creadores y creadoras maravillosas en Euskadi: Mikel Casal, Elena Odriozola, Iban Barrenetxea, Mikel Valverde, Leire Urbeltz, Jon Juarez, Susana Blasco… todos ellos y ellas han pasado ya por nuestras mesas de conferencias, pero realmente lo positivo es que cada año más personas socias de Euskal Irudigileak podrían sentarse en esas mesas.

 

 

Se está notando la mejora ya no solo en la realización de las propias imágenes, sino en la profesionalización de los y las autoras.


En el marco del encuentro se convocan sendas residencias de ilustración y animación. ¿Cuál es la finalidad de esta iniciativa? ¿Cómo se ha materializado hasta ahora?

Una manera de hacer llegar el encuentro a todos los rincones del mundo era mediante una convocatoria de premios. Esa fue la primera idea. Pensamos que si realizaban la gráfica de Irudika cada año personas escogidas por un jurado profesional externo a la asociación, sería algo estupendo que nos ahorraría mucho trabajo.

Pero sobre todo, pensamos que si mediante las residencias hacíamos convivir a distintos autores y autoras en nuestra tierra y veíamos sus procesos, aprenderíamos mucho.

Bilbaoarte y la Maison des Auteurs de Angouleme se sumaron rápidamente a la iniciativa y ahora estamos lanzando ya la tercera edición, que tendrá lugar en 2020 y a la que se han presentado más de cuarenta personas del estado y del extranjero, gracias a Fundación Vital y a Acción Cultural Española.

 

(Presentación de las Residencias Irudika 2019 en Zas Kultur Espazioa, el pasado marzo).

 

Digamos que las ideas son necesarias, pero parte del duro trabajo que conlleva este proyecto es encontrar los partners y las instituciones amigas que creen como nosotras que Irudika es algo necesario en nuestras vidas.


¿Qué aspectos os gustaría trabajar de cara a futuras ediciones en Irudika?

Pues en el punto en el que estamos, perfeccionar lo que ya venimos trabajando. Pero algo en lo que este año detendremos nuestra atención es en las buenas prácticas en derechos de autoría.

Creo que además de formarnos y de aprender a crear redes, nos profesionalizamos y empoderamos cuando aprendemos a defender nuestros derechos y a luchar por unas condiciones laborales más dignas.

Y algo que también me gustaría es que creemos curiosidad. Que los y las ilustradoras no crean que en la vida real todo es tan fácil como en Irudika, donde se dan tantas citas profesionales (este año se darán 240 citas en Artium), sino que aprendamos a movernos y a resolver las dudas por iniciativa propia, viajando o perdiendo el miedo a tocar puertas.

 

(Especial publicado el 21 de octubre de 2019).

Euskadi, bien común