El Trenico, arte e innovación tecnológica para recuperar la memoria colectiva

  • El Trenico, arte e innovación tecnológica para recuperar la memoria colectiva

La artista vitoriana Irantzu Lekue ha realizado en los últimos años numerosas intervenciones en los antiguos raíles del ferrocarril Vasco-Navarro, recuperando la historia de los pueblos que unieron durante más de 75 años este eje que comenzaba en Bergara y finalizaba en Estella. En esta ocasión ha conseguido que El Trenico vuelva a verse en marcha, medio siglo después de su desaparición, gracias a un proyecto pionero que une práctica artística e innovación. La propia autora nos ha explicado cuáles han sido las claves de esta iniciativa.

 

Tu interés por la importancia histórica del Ferrocarril Vasco-Navarro conocido como El Trenico ha impulsado varios proyectos artísticos. ¿De dónde surgió esa preocupación?

El tren es una bella metáfora de la vida. Los ferrocarriles, las estaciones... son lugares perfectos para contar, ver, vivir e imaginar historias. Historias de amor, los desarrollos más notables de la sociedad, el estraperlo, las vacaciones... En su día, el principal elemento que unía la vida social y económica fue el tren. Y eso es manifiesto en un proyecto como este, que ha estado abandonado...

Mi admiración por "el trenico" surgió cuando empecé a andar en bicicleta. Partiendo de la vía verde que pasa por Gasteiz empecé a conocer la importancia histórica de este ferrocarril. Al pasar por los túneles –que en su día eran túneles sin alumbrado–, al ver las estaciones totalmente destruidas por el camino que nos lleva hasta la montaña, al escuchar las historias de la gente...

 


(Trabajando en una intervención a lo largo del camino del ferrocarril.)

 

Nómadas o Bidearen Aztarnak son, precisamente, dos iniciativas prácticas desarrolladas en torno a El Trenico. ¿En qué consisten esos proyectos?

El proyecto Nómadas ha sido un proyecto desarrollado en Gipuzkoa, Álava y Navarra. El grupo estaba formado por artistas llegados de todo el mundo, junto con los participantes de Euskal Herria.

Ha sido un proyecto que pretende servir de nexo entre el pasado y el futuro, a través de la creación artística y la gestión cultural, para recuperar la memoria a través de la vía verde. Para ello, se ha vinculado historia y actualidad mediante la colaboración e hibridación entre propuestas artísticas – individuales y colectivas– de diferentes ámbitos: vías férreas antiguas y bidegorris actuales…, poniendo en valor el patrimonio cultural de Euskal Herria, recorriendo el propio país. Todo a través de un grupo de creadores y creadoras que se organizan a partir de la acción artística y pretenden crear nuevas fórmulas de relación con la sociedad.

Se trata de un proyecto de residencia artística que se desarrolla sobre la bicicleta y sobre el propio camino. Ha sido nómada, partió del Espacio Dinamo en Azpeitia para empezar en el Museo Vasco del Ferrocarril de la misma localidad, hasta terminar en Nafarroa, tras pasar por decenas de municipios e intervenir artísticamente en algunos de ellos. El proyecto Nómadas ha contado, a través de las manifestaciones de street art, otra historia del ferrocarril, actualizada, contemporánea, y todo ello ha sido posible gracias a la convocatoria Bitartez del Gobierno Vasco. Ha sido una gran oportunidad para activar a artistas e iniciativas artísticas en diferentes localidades y crear sinergias con ellos: la Kultur Mahaia de Azpeitia, la asociación BEART en Bergara o experiencias de street art como Sor2, Mural Art en Arrasate, el grupo de artistas de Aretxabaleta, también de Eskoriazako, Espazioa o Orbain Kultur elkarte en Gasteizen, GaraiON en Ozaeta, 948 merkatua en Iruñea... Hemos creado focos de sinergia pueblo a pueblo y el proyecto Nómadas ha puesto la memoria del tren en el centro..

El proyecto Bidearen Aztarnak, por su parte, ha sido desarrollado conjuntamente con la arquitecta Izaskun Urkijo. Planteamos varias iniciativas para poner en valor nuestro patrimonio industrial sumando las intervenciones naturales y artísticas. Urkijo es experta en esta área y su trayectoria en el cine ha sido de gran ayuda. La primera intervención la hicimos en el túnel de Cicujano-Elorza y la gente lo ha acogido muy bien. Ahora los cicloturistas se dirigen allí para comprender e interpretar el impacto que ha tenido el tren en la zona, su importancia. Estamos muy contentas porque en el túnel, por ejemplo, usamos pinturas especiales hechas con minerales ecológicos y que se "encienden" en contacto con el agua. Leímos que la Diputación Foral ha adjudicado la obra para la realización de una escultura y en ello está trabajando una empresa de ingeniería.

Hay que poner interés en los proyectos que se están desarrollando en la cuadrilla más despoblada del territorio. Por un lado, porque pone en valor la vía verde, pero también porque ha aportado beneficios económicos y sociales.

 

(Intervención en el tunel de Cicujano).

 

Siguiendo esta línea de análisis y en colaboración con Tecnalia, habéis desarrollado un proceso innovador para mejorar la experiencia de la pintura mural, utilizando la realidad aumentada. ¿Qué objetivos generales perseguías al poner en marcha el proyecto?

Creamos un programa para combinar las nuevas tecnologías con el arte. Lo presentamos a la convocatoria KSI del Gobierno Vasco en colaboración con Tecnalia y fue seleccionado. Desde entonces estamos trabajando de lleno. Combinar arte y tecnología es un gran trabajo. Nuestra elección, puesta en marcha hace dos años, tuvo una primera fase, muy básica, pero que supuso un comienzo: musicamos una pintura mural que creamos en el barrio de San Martín y que podía escucharse a través de un lector de códigos QR.

Tras esta primera prueba, empezamos a desarrollar la llamada realidad aumentada. La convocatoria de KSI (Kultura eta Sormen Industriak – Industrias Culturales y Creativas) se creó para fomentar este tipo de proyectos, y conseguimos que este camino se pudiera realizar con Tecnalia. Unir los lenguajes de la ingeniería infomática y la creación plástica ha sido un reto, también nos ha costado decidir cómo aplicar la realidad aumentada, pero al final hemos conseguido un gran resultado y lo vamos a poner en marcha.

Estamos felices, hemos conseguido que el tren Vasco Navarro pueda volver a circular por Maeztu, aunque sea a través de una realidad aumentada.


¿Cómo se va a materializar la propuesta?

A través de Smartphones recuperaremos elementos icónicos e históricos. El tren aparecerá a escala. Como explica el experto Javier Suso, "hemos recuperado el tren amarillo, de color crema" y los usuarios lo encontrarán delante de ellos, atravesando la calle. En frente, piezas, medidas..., podrán verlo todo... a escala.

 

(Imagen de una de las pruebas realizadas con Tecnalia).

  

Además, encontraremos otros elementos como los relojes de la estación. No sólo eso, estamos trabajando para conseguir las interacciones del público, para que la gente participe: será hermoso, y un proyecto pionero en Euskal Herria.


¿En qué fase se encuentra el proyecto en estos momentos?


Queremos presentarlo en marzo. Hemos empezado a pintar el mural, pero el clima de la Montaña Alavesa no es el mejor para trabajar, porque las pinturas necesitan unas temperaturas concretas. Por eso vamos muy despacio, para hacerlo bien. En estos cinco años eso ha sido lo que hemos querido garantizar: la calidad. Hemos realizado sesiones de pintura participativa, es decir, con la ciudadanía en auzolan y gracias a estas sesiones de arte comunitario el pueblo lo siente como suyo. He desarrollado una relación muy especial con la Montaña y estoy muy agradecida.

Por otro lado, para nosotros fue muy importante, por ejemplo, que el proyecto se seleccionara para exhibir en 948 Merkatua. Se presentaron 85 proyectos de alto nivel, de todo el Estado, incluso algunos desarrollados por agentes con gran experiencia y trayectoria. Y el nuestro fue uno de los 10 elegidos para darse a conocer ante el público. Estuve muy nerviosa en la presentación en Baluarte, en ese gran auditorio… pero es un placer haber conseguido semejante reconocimiento.

Hemos demostrado que se pueden hacer grandes proyectos también desde lo minúsculo, y ha sido un hermoso logro de equipo.

 

(Presentación en noviembre de 2019 en el marco de la feria Mercado 948. Auditorio Baluarte).

 

¿Qué puede aportar la innovación tecnológica en el campo del arte visual?

Las innovaciones tecnológicas están presentes en nuestro día a día. En el ámbito arte, ¿cómo las vamos a dejar pasar? Tienen excelentes aplicaciones en la educación, en el turismo, en los propios fundamentos del arte... Noam Chomsky dice que tenemos que recurrir a las entrañas, a las raíces para poder relacionarnos con el mundo que tenemos alrededor, y nosotros hemos entendido que son instrumentos para recuperar la memoria colectiva.

Es hermoso cuando la gente se acerca a contar historias vividas, y es hermoso cuando los jóvenes se nos acercan a explicarnos lo que han entendido. Estamos trabajando en la transmisión con proyectos como Nómadas, Bidearen Aztarnak o con otros trabajos que desarrollamos.


En estos proyectos habéis realizado un trabajo especial en torno al papel de las mujeres. ¿Qué resultado habéis obtenido?

Eso es. Estamos muy contentas de que se estén visibilizando las aportaciones de las mujeres. Es importante el trabajo que estamos realizando en torno a esta cuestión. Históricamente las mujeres tuvieron un papel de gran relevanciaha en el mundo del tren. En Bergara, por ejemplo, recuperamos una foto histórica en la que una mujer era la conductora del tren. La figura de los conductores, en cambio, siempre ha estado ligada a los hombres. El imaginario construido nos lleva ahí, ¿no? Nosotras estamos alimentando otra realidad. ¿Cómo? Escuchando a la gente y recuperando historias.

Así hemos sabido, por ejemplo, que en Álava, especialmente en la Montaña, las responsables de las estaciones de tren han sido históricamente mujeres. Y a eso hasta ahora apenas se le ha dado importancia. Con estos proyectos estamos aflorando una realidad oculta y creo que es muy positivo que las mujeres vayamos ocupando y reivindicando el lugar que nos corresponde.


¿En qué otros proyectos estás inmersa actualmente?

El final de año fue duro, la verdad. Hemos trabajado a tope, y en los últimos meses hemos estado en Grecia –presentando una exposición de un mes– y en Argentina. Acabamos de volver de este proyecto realizado en colaboración con el Instituto Etxepare.

Hemos comenzado el año con fuerza, con trabajos que unen los encargos individuales y el arte comunitario. Estos días estoy realizando un trabajo en Pamplona. En Gipuzkoa tengo otro próximamente, en Bizkaia, en Madrid... El año ha empezado bien y estamos trabajando muchísimo.

 

(Especial publicado el 7 de febrero de 2020).

Euskadi, bien común