German Ormazabal: «La EGO quiere propiciar el salto entre ser estudiante y profesional»

  • German Ormazabal: «La EGO quiere propiciar el salto entre ser estudiante y profesional»

Se cumplen casi 25 años desde la creación de la Joven Orquesta de Euskal Herria (EGO), fundación que pretendía ofrecer a los y las jóvenes instrumentistas de nuestro territorio una vía de formación musical orquestal. Desde entonces organiza dos jornadas anuales, en verano e invierno, una experiencia interesante para sus componentes en el ámbito de la orquesta y la música de cámara. El coordinador general de la EGO, Germán Ormazabal, ha compartido con Kulturklik las preocupaciones de la fundación y los retos de futuro.


¿Cuál es el origen de la Joven Orquesta de Euskal Herria?

La Joven Orquesta de Euskal Herria se creó el 14 de julio de 1997, impulsada por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco. Ha contado desde sus inicios con la colaboración y patrocinio de BBK, Kutxa y Fundación Vital.

Su primer Director Artístico fue el maestro vitoriano Juanjo Mena y yo mismo como Director General (entonces Director General de la Orquesta de Euskadi).


¿Con qué objetivos se puso en marcha y qué características formativas tiene la EGO?

Entre otros objetivos, y como meta principal, buscamos impulsar y potenciar los valores musicales entre los y las compositares vascas antes de llegar al ámbito profesional, podríamos citar su formación y estudios musicales, y más concretamente, a través de la formación orquestal

 


(Foto: Euskal Herriko Gazte Orkestra).


Cada año, la orquesta cuenta con un grupo de profesores de reconocido prestigio internacional para trabajar en ambos periodos activos. ¿Qué aportan estos perfiles a la actividad de la EGO?

Sí, es uno de los puntos más importantes de este proyecto. En función del tipo de trabajo en el que se incide y profundiza el programa, además del Director Artístico, colaboramos con profesorado y artistas de alto nivel.

Se puede conseguir una aportación enorme con lo que pueden ofrecer estos perfiles. Es decir, su experiencia y su amplia visión y conocimiento, ponerlos al servicio del proyecto y ponerlos en valor, además del ámbito teórico y conceptual, haciendo saber, vivir y sentir a los y las jóvenes su vivencia y experiencia.


Las audiciones para completar la formación de 2020 han tenido que adaptarse a la especial situación creada por la actual crisis sanitaria. ¿Qué ha sido diferente en esta edición? ¿Cómo ha sido la experiencia?

Hacemos un balance muy positivo tras esta nueva experiencia, aunque ha supuesto mucho trabajo y esfuerzo, tanto desde el punto de vista organizativo como por la necesidad de esfuerzo y flexibilidad que ha supuesto a los y las jóvenes y, también, a músicos e integrantes del  jurado.

La calidad sonora no es la que se produce en directo pero, por otro lado, nos ha permitido ver y escuchar las piezas una y otra vez, con la ventaja que esto tiene.

Las decisiones adoptadas han sido realmente elaboradas y puestas en común, con un acuerdo del 100% de los tribunales.


¿Qué tipo de perfiles tienen los y las componentes de la EGO? ¿Qué relación tienen con la profesión musical?

Tenemos que tener en cuenta que los y las intérpretes de la Orquesta tienen entre 16 y 27 años. Salvo alguna excepción puntual, todavía no se han sumergido en el mundo profesional.

Este es precisamente uno de los objetivos de la EGO: ser puente y ayuda desde la condición de estudiante al mundo profesional.

 


(Foto: Euskal Herriko Gazte Orkestra).


¿Qué plan de trabajo tendrán ahora las 24 personas seleccionadas este año?

Con motivo del COVID-19, nos hemos visto obligados a modificar toda la programación y planificación que teníamos inicialmente, para poder cumplir con todas las medidas y protocolos sanitarios.

Por lo tanto, en este momento estamos reflexionando y contemplando todos los escenarios y oportunidades, con el fin de organizar un programa y un encuentro atractivo que realmente sirva de ayuda e interés a nuestros y nuestras jóvenes.


¿Cuál suele ser la trayectoria profesional tras su paso por la EGO?

Teniendo en cuenta los datos obtenidos hasta el momento, hemos podido observar diferentes trayectorias: pertenecer a otras Jóvenes Orquestas de nivel internacional, formar parte de orquestas profesionales vascas (OSE y BOS), así como obtener su escaño y puesto en diversas orquestas de alto nivel en el extranjero tras realizar audiciones, etc.

En la docencia también encontraremos a muchos músicos que hayan sido miembros de la EGO, y también en ámbitos como la dirección de orquesta, la composición y la gestión musical.

Por lo tanto, podemos mencionar diferentes caminos e itinerarios.


¿Cómo afronta esta institución su futuro?

Con mucha ilusión y muchos proyectos en la cabeza y entre manos.

Al mismo tiempo, quisiéramos destacar la importancia que tiene la música en este pequeño pueblo y la labor silenciosa que viene realizando a lo largo de todos estos años tanto profesores de música como en las Escuelas de Música, Conservatorios Profesionales y Escuela Superior de Música Musikene.

Con todo esto, y en colaboración con Festivales y otros agentes del sector, la EGO también querría hacer a este país, aunque quizá sea sencillo, su aportación y contribución en el ámbito musical, convirtiéndose en un auténtico referente en el campo de las orquestas.

 

(Especial publicado el 22 de mayo de 2020).

Euskadi, bien común