Isabel Villanueva: «Reclassics quiere conectar la música clásica con la sociedad actual»

  • Isabel Villanueva: «Reclassics quiere conectar la música clásica con la sociedad actual»

La situación sanitaria derivada de la COVID19 está condicionando la actividad de este verano de 2020. Sin embargo, incluso en este contexto nacen pequeñas y grandes propuestas, con la vista puesta en el futuro y la intención que agitar el panorama cultural. El Festival Internacional de Música Pamplona Reclassics es un buen ejemplo de ello. Este encuentro, que busca reivindicar el papel de la música clásica en nuestra sociedad, es toda una apuesta en tiempos difíciles, un espacio para este género musical, que llega para quedarse. La violista Isabel Villanueva, directora del festival, nos ha presentado el programa que han preparado.


El Festival Internacional de Música Pamplona Reclassics empieza a definirse hace una década. ¿A qué respondía el interés por dotar a la ciudad de un espacio como este?

Lo cierto es que la idea del Festival era un sueño a nivel personal y artístico que he tenido desde hace mucho tiempo. Existen dos factores que han sido claves. Por un lado, la idea de poder desarrollar un proyecto exterior a mí, que fuera una especie de prolongación de mi misma, de mis inquietudes...

Por otro lado, siempre he sentido la necesidad de trabajar para acercar la música clásica al público general, conectarla de alguna manera con la sociedad actual. Conectar y transmitir la música es nuestro oficio. Existen ciertos clichés que no ayudan a acercarnos a esta disciplina y yo quería un proyecto que rompiera con esas ideas preconcebidas. Un festival ideado para todos los públicos.

Esta oferta no existía en Pamplona, mi ciudad natal y cuna de grandes músicos como Sarasate, Gayarre, Sabicas.... Yo, que llevo ya diez años fuera por cuestiones laborales, quería hacer esta aportación, dejar de alguna manera este legado. Un proyecto ambicioso que pudiera trascender fronteras y viniera para quedarse. Ese es el germen de Reclassics.


¿Cómo se ha ido fraguando a lo largo de este tiempo?

Como bien decías, la idea estaba ahí desde hace prácticamente una década. Ha sido un camino largo de valorar posibilidades, conocer nuevas experiencias...

Lo que ocurre es que cuando te metes en faena algunas ideas deben cambiar, adaptarse. Y ese trabajo lo hemos realizado más en los dos últimos años: formar el equipo de trabajo, comenzar a diseñar los contenidos... Ha sido un trabajo muy muy intenso, que íbamos a presentar en marzo de este año, cuando tuvimos que paralizar todo.

 


(Ver teaser de Pamplona Reclassics 2020)


¿Cómo ha afectado la crisis sanitaria derivada de la COVID19 a este proyecto que, por otro lado y en toda una declaración de intenciones, habéis decidido sacar adelante? 

Como comentaba, la pandemia llegó cuando ni siquiera habíamos presentado el festival. De modo que tuvimos que anular todo el trabajo y replantear qué queríamos hacer este año con esta situación. Fue muy difícil tomar esta decisión, pero la realidad era tremenda, y no había posibilidad de seguir adelante. Al menos tal y como habíamos previsto en un principio.

En dos semanas llegamos a la conclusión de que teníamos que celebrar el festival, no queríamos dejar la página en blanco, después de todo el esfuerzo acumulado y el trabajo realizado en los dos últimos años, la experiencia.... De modo que decidimos seguir adelante y adaptar el formato a las necesidades que nos exige el momento actual. En dos semanas cambiamos la programación y los espacios, lo cambiamos todo, excepto la esencia de nuestro proyecto.

Estamos hablando de mediados/finales de abril, fueron semanas de mucha incertidumbre, todavía estábamos confinados y no sabíamos cómo iba a evolucionar la situación... pero, una vez más, la música estaba demostrando ser más una necesidad vital y emocional que cualquier otra cosa. Muchos profesionales del mundo de la música comenzaron a hacer conciertos en streaming, a compartir sus obras para consumo on line... El papel que la música ha jugado en esta pandemia ha sido central, nos ha ayudado tanto... que sentimos que teníamos que sacar adelante la propuesta, no había otro camino. El resultado ha sido un programa completo y de gran calidad artística.


Has mencionado que Pamplona Reclassics quiere trabajar la conexión entre la música clásica y la sociedad, y romper con el cliché de que solo concierne a un perfil determinado de público. ¿Cómo queréis desarrollar esta tarea?

Exacto, nuestra intención es demostrar este hecho. ¿La música clásica es elitista? Mucho más lo es un partido de futbol, si nos atenemos al precio de la entrada. La música clásica es cercana, quienes la formamos somos profesionales de todo tipo, jóvenes y no tan jóvenes, que también sentimos cercana otros tipos de músicas y de gustos. En ese sentido, creemos que hay que trabajar en la divulgación de esta disciplina para romper con esos estereotipos, y Reclassics tiene esa vocación de acercar la clásica a todos los públicos, de hacer ver que la música hay que sentirla, dejar que nos inunde, abrirnos a las sensaciones que nos regala, permitirle acercarse...

Con la vista puesta en este objetivo hemos organizado unas jornadas, por ejemplo, que van a constar de tres encuentros. En primer lugar, contaremos con la presencia de Fernando Palacios, el 28 de julio, que además de en composición e interpretación, ha trabajado mucho en el ámbito de la educación musical, es el artífice de esta disciplina en España: conciertos didácticos, cursos y asesorías... Es un autentico fuera de serie y es todo un placer poder contar con su aportación. El día 30 tendremos a Martín Llade, miembro de la plantilla de Radio Clásica (RTVE), nada menos que premio Ondas al Mejor Presentador y Programa por Sinfonía de la mañana, que actualmente emite su sexta temporada. Él va a acercarnos la figura de Beethoven cuando se cumplen 250 años de su nacimiento. Y me hace también mucha ilusión tener a Eva Sandoval, miembro igualmente de la familia de Radio Clásica y con una larga trayectoria dedicada a la promoción y la divulgación musical, a través de diferentes medios de comunicación, pero también colaboraciones con festivales, eventos musicales televisados... Ella nos va a acercar las bandas sonoras de grandes nombres del celuloide, que se apoyaron en la música clásica para crear sus universos. Los tres encuentros son abiertos, para público general, y se desarrollarán en Baluarte. No es necesario ser grandes melómanos, con tener cierta curiosidad respecto a lo que esta disciplina puede ofrecer es suficiente. Desde luego, muchas personas van a sorprenderse gratamente.

Además, no nos hemos olvidado del público más pequeño, buscando precisamente esa conexión con la música clásica desde las edades más tempranas. Para ellos hemos diseñado el ciclo Miniclassics, con dos actividades: por un lado un taller creativo, dirigido a niños y niñas de 6 a 12 años con Ana Hernández-Sanchiz, que tiene gran experiencia en aspectos como la didáctica musical o la narración de cuentos musicales. De una manera muy dinámica y amena, vamos a repasar con los más peques la relación entre la música y la palabra, trataremos conceptos como rima, narración, ritmo... Estamos seguros de que va a ser una actividad que va a entusiasmar a los más pequeños. Y por otro lado, hemos organizado el concierto Reclassics, para disfrutar con la familia, de manera intergeneracional, con un recorrido por obras de Beethoven, Debussy y Satie, entre otros. De nuevo Ana Hernández-Sanchiz estará sobre el escenario, junto al pianista Miguel Huertas.

Otra de las apuestas es el ciclo de conciertos, que serán el 28, 29, 30, 31 de julio y el 1 de agosto, en la  Ciudadela, al aire libre y con muchísimas ganas de retomar el pulso a la actividad frente al público. El programa comienza el 28 con un homenaje a Sarasate, a cargo de Judth Jaúregi, Jesús Reina, Erzhan Kulibaev, Damián Martínez Marco y yo misma. El día 29, después del concierto Reclassics nos acompañarán José María Gallardo y Miguel Ángel Cortés, el 30 será el turno de  Josep Colom, Francesco Tristano el 31 y finalizaremos con un gran concierto de clausura el día 1, a cargo de los intérpretes del primer concierto, a quienes se nos unirán Raquel Andueza y Jesús Fernández Baena.

 


En definitiva, un programa muy variado, dirigido tanto al público más exigente como al recién iniciado, con un gran afán divulgativo y un equipo artístico de diez al frente. Estamos convencidos de que, respecto a la música clásica, para muchas personas ya nada será igual después de Reclassics.


En el ámbito de la formación, la Academia Reclassics supone una oportunidad excepcional para esos perfiles en vías de profesionalización. ¿En qué consiste exactamente?

Efectivamente, la academia es un pilar fundamental del festival. Durante mi formación yo conocí la experiencia de festivales que contaban con su propia academia y se trata de una oportunidad muy enriquecedora para las personas que están abriéndose camino profesionalmente en el mundo de la música; y también para los y las artistas, que pueden compartir su experiencia de primera mano, estableciendo unos vínculos muy especiales y jugando un papel muy activo en la configuración del propio festival. De modo que, definitivamente, Reclassics tenía que tener su propia academia.

La iniciativa está pensada para estudiantes de grado medio, superior o máster, y cada profesor contará con un grupo muy reducido de estudiantes, lo que permite un contacto realmente directo y acerca la posibilidad de trabajar repertorios, compartir experiencias... Tendrá lugar en la Escuela Municipal de Música Joaquín Maya y es otro de los apartados del Festival que estamos deseando poner en marcha.


Durante casi una semana el Festival va a ofrecer múltiples propuestas para vivir la música clásica. ¿Cuál de ellas te gustaría destacar?

Este Festival va a ser especial por muchos motivos. Sabemos de antemano que, en lo emocional, nos va a regalar numerosos momentos para el recuerdo. Si tengo que elegir uno, ese es el gesto musical que tendrá lugar la víspera de la inauguración, el día 27 de julio, en la Casa de la Misericordia de Pamplona. Nuestra intención es acercar a las personas mayores que residen en este centro la magia de la música, ese regalo después de haber vivido una experiencia tan dura como la que nos ha tocado compartir, especialmente a las personas de mayor edad, y sabiendo que no van a poder acercarse a la Ciudadela. Los cuatro interpretes de viento de esta primera edición, Jesús Reina, Erzhan Kulibaev, Damián Martínez Marco y yo, nos acercaremos a la residencia a llevarles nuestra música. Será nuestra contribución, nuestra pequeña aportación a esta situación tan especial.

Además, el concierto del día 28 será mi primera actuación en directo después del confinamiento, la mía y la de la mayoría de los músicos, el reencuentro con el público después de todo este tiempo. Nuestro trabajo está incompleto sin el público, esto es lo que hacemos, así compartimos lo que somos, lo que es la música en nuestra vida... Sé que va a tener una carga emocional grandísima, en el entorno de la Ciudadela, además. Se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo...


Pamplona Reclassics nace con vocación de continuidad y ha dejado claro que mira al futuro con determinación. ¿Qué nuevos aspectos queréis trabajar de cara a próximas ediciones?

Tenemos clara nuestra filosofía desde el inicio, sabemos qué queremos hacer y vamos a seguir trabajando en ello. Los conciertos que tuvimos que suspender en marzo se programarán el año que viene. Evidentemente, la crisis sanitaria ha condicionado esta inauguración, por lo que nuestro margen de crecimiento está muy claro de cara a las próximas ediciones. Pero además, tenemos mucho interés en seguir trabajando en las relaciones de la música clásica con otros géneros: el jazz, el rock, el pop... todos los estilos han bebido de la música clásica como una especie de fuente original y se relacionan con ella de maneras muy diversas y atractivas... Estos serán los caminos que recorreremos. Y también los diálogos con otras disciplinas artísticas, como las artes escénicas, el cine, la escultura... Tenemos muchísimo territorio para explorar.

No quiero terminar sin hacer hincapié en el trabajo que hemos realizado para respetar los protocolos de seguridad. Tenemos un Festival muy seguro y quiero animar a todas las personas a que se acerquen a compartir con nosotros este renacimiento musical. Vamos a disfrutarlo, sin duda.

 

(Especial publicado el 24 de julio de 2020).

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