"Dardara" o vibrar con Berri Txarrak

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    Marina Lameiro

Antes de que mascarillas y distancias de seguridad formaran parte de nuestras vidas, de que fuera imposible reunirse en números superiores a dos cifras, solo poco tiempo antes... Berri Txarrak, referente internacional de nuestra música, se despedía de sus fans en una gira multitudinaria que llenó grandes estadios y pequeñas salas. La cineasta Marina Lameiro tuvo el privilegio de ser testigo de ese acontecimiento y de recoger el testimonio de personas a las que la banda navarra ha cambiado la vida. Todo ese material ha dado forma a un documental que llega ahora a las salas de cine. Hablamos con la directora sobre este trabajo y sus sensaciones previas al estreno.


¿Cómo se empezó a gestar este proyecto? ¿Cuál es su origen?

La idea del proyecto surge de Berri Txarrak. Cuando vieron la respuesta de los y las fans al último concierto en el Navarra Arena, surgió la idea de hacer una película que fuera un homenaje a las personas que les habían seguido y apoyado durante tantos años, de contar las historias que ha provocado y provoca Berri Txarrak.

Acudieron a mí a proponerme dirigir esta película y yo acepté, pero les dije que necesitábamos una tercera parte para que el proyecto llegara a buen puerto y era una productora de cine con un recorrido largo, así que les recomendé contactar con Itziar de Arena Comunicación. Hablamos las tres partes y nos embarcamos en el viaje que ha sido hacer la película. Luego entró la productora Txalap.art y se fueron sumando los apoyos de las diferentes instituciones: el Instituto Etxepare, EITB, Innova Cultural y Gobierno de Navarra.

 



Berri Txarrak es uno de los grandes referentes musicales de nuestro contexto y su gira de despedida fue todo un acontecimiento. ¿Cómo enfrentaste el reto que suponía este trabajo y qué mirada te interesaba recoger?

Traté de no pensar tanto en lo macro e irme a lo micro. Si me ponía a pensar en lo de gran referente, me resultaba un poco abrumadora la empresa que tenía por delante. Intenté dejar lo espectacular a un lado y fijarme en otras cosas más profundas. En las emociones que se mezclan en el directo, en qué se siente al dejar algo en lo más alto de tu carrera, en la manera en la que nos ayuda la música a atravesar la experiencia humana…


Además de la dirección de la película, firmas el guion y la fotografía ¿en cuál de estos campos has disfrutado más y cuál ha entrañado las mayores dificultades?

El guion va muy ligado a la dirección. Al haber tenido tan poco tiempo para pensar y escribir el guion de la peli, ha sido un proceso que prácticamente se ha ido haciendo a la par. Partía con una idea y con un guion, pero a medida que el rodaje iba avanzando, lo iba reescribiendo.

Creo que el que más disfruto es la fotografía, porque no es algo que reflexiono sino que me sale. Obviamente tiene algo de reflexión, pero es más directo, me sale como reacción a lo que estoy viendo, más intuitivo.


Este documental es un relato coral que reúne diferentes voces de muy diferentes contextos. ¿Además de la pasión por la música del grupo, qué otros aspectos comparten estos personajes?

No sabría muy bien qué decir… más allá de los aspectos que compartimos todas las personas supongo que tienen una cierta fragilidad y sensibilidad que me interesa. Son frágiles y sensibles, cierto, pero también con el coraje de tomar decisiones que produzcan un cambio (desde montar un grupo hasta mutar de cuerpo para sentirse mejor).

 




La premiere de "Dardara" tendrá lugar en Punto de Vista, festival que en 2018 te concedió el Premio Especial del Público por “Young and Beautiful”, tu primer largometraje. ¿Qué supone para ti estrenar el documental en este marco?

Me hace mucha ilusión estrenar en Punto de Vista. Es mi festival favorito y siempre espero con ansias que llegue.

Poder compartir espacio con montones de artistas y películas que admiro es una suerte.


En 2019 no podíamos imaginar cómo estaba a punto de cambiar el mundo y pudiste grabar el material sin mayor problema. Sin embargo, ¿cómo ha afectado la crisis sanitaria de la COVID-19 al trabajo posterior?

Complicó bastante la fase de montaje. Justo antes de que llegara todo, estaba inmersa en el montaje de la peli. Yo misma enfermé y estuve unas 5 semanas de baja, creo. Tenía muchas molestias en el oído y me dificultaba mucho el poder montar aún después de tener el alta.

También nos faltaban algunas cosas por grabar y tuvimos que atrasar el montaje hasta junio. Y, también por este motivo, el trabajo que hice con Diana Toucedo fue a la distancia. Ella me mandaba el trabajo que hacía por la noche y yo por la mañana lo miraba todo y le mandaba comentarios a la tarde y así estuvimos como un mes y medio, algo bastante loco... pero que funcionó.


¿Crees que todo lo vivido durante 2020 y la imposibilidad actual de disfrutar de conciertos multitudinarios van a hacer que la mirada del público sea diferente a cómo la pensaste en su momento?

No sé si la mirada del público va a ser diferente, pero seguro que despierta mucha nostalgia. A mí me la despierta. También me da una especie de vértigo no saber si eso va a volver…

 



La película se estrena en salas el próximo 19 de marzo. ¿Qué recorrido te gustaría que hiciera a partir de entonces?

Me gustaría que llegase al mayor número de personas posible y me haría ilusión también que pudiera viajar, al menos, a todos los países donde se ha grabado la película.

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(*) Ver trailer aquí.

 

(Especial publicado el 8 de marzo de 2021).

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