Deabruaren Eskola, una iniciativa para enamorarnos (más) de nuestra literatura

  • Deabruaren Eskola, una iniciativa para enamorarnos (más) de nuestra literatura

Fomentar la pasión por las letras, reconocer y subrayar el trabajo de nuestros escritores y nuestras escritoras y dar a conocer su aportación a la literatura universal. Todo ello y mucho más configura el horizonte de Deabruaren Eskola, la iniciativa puesta en marcha a finales de 2020 por la escritora y periodista Irati Jimenez, el ex editor y escritor Mikel Soto y el diseñador Esteban Montorio. La web tiene una cuidada estética en blanco y negro, pero han venido a aportar más colorido al ecosistema de nuestra literatura. Hemos hablado con ellos del proyecto y de sus intenciones de futuro.

¿Qué es Deabruaren Eskola (la escuela del diablo)? ¿Cómo lo definís?

Definimos Deabruaren Eskola como un espacio donde poder disfrutar de buenos textos; un proyecto donde se homenajea la belleza de la literatura y se fomenta su conocimiento.

El primer paso ha consistido en configurar una página web que abarque textos tanto creados en euskera como traducidos a nuestro idioma, con bellas ilustraciones y fotografías. Difundimos dichos textos a través de las redes sociales, y también contamos con un boletín para ello.

A partir de aquí, veremos hasta dónde llegamos, puesto que también tenemos en marcha otros proyectos más allá de la web. En principio, tal y como decíamos, lo que pretendemos es dar un impulso a la literatura; promover su belleza y conocimiento, puesto que, aunque la literatura vasca sea limitada en su extensión, es mucho más amplia de lo que creemos en su belleza.

¿Con qué objetivo pusisteis en marcha la plataforma?

Como hemos señalado anteriormente, se trata de una iniciativa para mostrar la belleza y el conocimiento presentes en la literatura; en ese sentido, quizá su principal objetivo sea precisamente ofrecer una fuente de gozo y sabiduría.

Pero, además, pretende ser un instrumento para aquellas personas aficionadas a la cultura que quieran disfrutar más profundamente de la literatura e incluso crearla. En el ámbito literario, el autodidactismo salvaje es la única opción factible para escritores y escritoras, editores y editoras y todas aquellas personas que quieran trabajar en él, porque a todos y todas nos enseñan a escribir, pero no a crear literatura.

 

 

En verdad, parece que ni siquiera sabemos qué es la literatura; y es que la mayor parte de la crítica y comentarios —tal vez excesivos— no son propiamente sobre literatura, es decir, sobre el texto, sino sobre cuestiones relacionadas con la literatura. Hablamos de la temática de los libros o del sistema literario, pero no del texto y del ejercicio literario.

Nuestro objetivo es, precisamente, abordar este ámbito, impulsarlo y desarrollarlo. Promocionar la literatura, dar a conocer hasta qué punto puede ser placentera y apasionante en su belleza.

En el proyecto os habéis unido tres perfiles diferentes, todos de reconocida experiencia en el ámbito literario. ¿En qué os ha ayudado vuestra trayectoria profesional en este proyecto común?

Ha sido nuestra experiencia en el campo de la literatura la que nos ha traído hasta aquí. Somos tres personas que conjugamos experiencia en la escritura, la edición y la maquetación y diseño, lo cual nos proporciona un conocimiento muy particular de este sistema.

Nos hemos embarcado en este proyecto con la fuerza y el ímpetu propios de los amateurs, pero, tal como como señalabas, contamos con una trayectoria profesional en el ámbito de la literatura, y, aunque hemos emprendido este proyecto sin ánimo de lucro y sin ningún tipo de subvención, lo hemos querido desarrollar con profesionalidad, y creemos que lo hemos conseguido.

Muchos proyectos suelen ser amateurs en lo que respecta a su calidad, aunque hayan sido elaborados por profesionales; nosotros hemos planteado el proyecto al revés: tratando de mantener el ímpetu y la avidez del amateurismo, pero primando la profesionalidad en cuanto a la calidad, que es lo que creemos que se merece quien busca cultura vasca. De hecho, es evidente que en el ecosistema digital nos encontramos con todo tipo de iniciativas, empresas y plataformas a nivel mundial, y, para que nuestra cultura avance y consigamos una transmisión exitosa, necesitamos iniciativas profesionales de calidad, ya sean proyectos sin ánimo de lucro impulsados por tres amigos y amigas, como iniciativas creadas por empresas con una extensa plantilla.

Deabruaren Eskola se puede encontrar por ahora en Internet, pero, como comentabais, también tenéis la intención de expandiros a través de la iniciativa Leizeko Eskola. ¿En qué consiste la propuesta?

Por el momento tenemos adelantado un proyecto con el que pretendemos recopilar obras escritas en euskera a partir de la obra de Julio Cortázar o inspiradas en él, así como traducciones al euskera —a poder ser firmadas— de la obra de este autor, para su inclusión en la Biblioteca de Julio Cortázar de la Fundación Juan March.

Ya hemos recopilado las obras, y próximamente iremos a Madrid, a la sede de la fundación, a efectuar la donación. Hemos conseguido una colección muy bonita, un hermoso ejemplo de la gran literatura inspirada por Cortázar.

 

 

Por otro lado, estamos preparando nuestro primer curso: queremos impartir un taller para la detección de mentiras a través de los medios que ofrece la literatura; un taller semiliterario —o totalmente literario— y semicriminológico. Se impartirá durante este curso escolar, e informaremos sobre él a través de nuestras redes sociales y el boletín.

El proyecto empezó el año pasado, un año especialmente duro para la creación cultural. ¿Cuál queréis que sea vuestra aportación al respecto?

Nuestra intención es mostrar lo que tenemos. Eso es siempre importante, ya que, si no se hace, cada generación empieza a crear y a escribir desde el borde de un precipicio, como si no existiese un pasado en el que apoyarse, como si todas las luces estuviesen apagadas, como si se estuviese a oscuras. Eso es siempre importante; también en 2020.

Quién no recuerda el discurso que se instauró en las redes sociales e Internet en torno a la creación y a la cultura durante el confinamiento, incidiéndose en lo importante que era la cultura en ese momento, lo cual está bien, pero a continuación añadiéndose que debíamos crear cultura en ese preciso momento, en esa situación de emergencia tan excepcional, lo cual no es cierto.

Existe en Internet suficiente creación cultural para ver, escuchar y disfrutar, como para mantener a la gente interesada durante mil siglos; en este sentido, visibilizar lo que se ha creado hasta ahora podría ser más importante que empezar a desarrollar nuevas creaciones en un momento en el que no existen los medios de producción adecuados para ello.

En ese sentido, queremos visibilizar el trabajo realizado por otras personas, y lo hacemos con humildad, pero también con gran ambición. Porque creemos que nuestra literatura nos es desconocida, que perdemos la cabeza por los "novedadismos" y que enseguida olvidamos los magníficos textos escritos en el pasado y sus fenomenales autores y autoras. Así, nos hemos olvidado de Augustin Anabitarte, escritor que se adelantó a Saizarbitoria con su novela Donostia y autor también de Poli, una gran novela juvenil que podría ser del mismo Stevenson. Hemos relegado a Txomin Agirre con el absurdo argumento de que era sacerdote, aun tratándose de un magnífico escritor romántico, metafísico y humanista que cualquier literatura desearía. Tampoco nos acordamos de Gotzon Garate, un novelista que escribió una literatura extraordinaria, de forma franca y para un amplio público. Y podríamos seguir sin parar, hasta cansarnos.

 

[Gotzon Garate firmando un libro a Joxean Artze. Foto: Deabruaren Eskola]


¿Qué trayectoria le auguráis a Deabruaren Eskola?

Tenemos un diagnóstico algo oscuro respecto a la situación actual de la literatura vasca, pero con mucha esperanza de futuro tanto para nuestro proyecto como para la literatura. Consideramos que nuestra literatura no está atravesando un buen momento, que hay un bajón de creatividad; tenemos problemas en el sistema, y no precisamente pequeños.

Pero Deabruaren Eskola quiere demostrar que existen muchas razones para ser optimistas: hemos tenido escritores y escritoras que han generado momentos sorprendentes de belleza en la literatura; hemos sido capaces de hacer cosas de mucho mérito y mantener viva una literatura intermitente y verdaderamente hermosa, superando numerosos obstáculos.

Esperamos ser capaces de visibilizar todo eso, y conseguir más seguidores y seguidoras que también se conviertan a nuestra fe; que, como nosotros, se vuelvan a enamorar de la literatura –¡si es que se desenamoraron en algún momento!–, y, que si están buscando respuestas para saber cómo se puede hacer literatura, encuentren una gran fuente de inspiración en Deabruaren Eskola.

Precisamente inspirado por una entrevista que leyó en Deabruaren Eskola, Jon Alonso ha escrito uno de los mejores poemas de su carrera, ¡Qué gran regalo! Y no ha sido la única alegría en este comienzo: recientemente nos pusimos en contacto con el gran Mikel Lasa, a fin de que nos firmara un ejemplar de su Novela berria Hego Amerikan para Julio Cortázar y expresarle nuestra admiración por su obra; y nos dijo que, a raíz de nuestra petición, había vuelto a leer este libro y le había gustado más que en su momento. Algo verdaderamente grande para nosotros.

 

(Especial publicado el 9 de septiembre de 2021).

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