Igone Gonzalez, actriz de doblaje: «Para trabajar en doblaje hay que aprender a interpretar con la voz»

  • Igone Gonzalez, actriz de doblaje: «Para trabajar en doblaje hay que aprender a interpretar con la voz»

Igone Gonzalez comenzó hace cuatro años a hacer doblaje de forma profesional, mientras cursaba estudios de doblaje en Donostia. Ha trabajado en numerosos proyectos desde entonces. Por ejemplo, este año le ha puesto voz a Heidi en la película "Heidi, katamotzaren erreskatea", y en este momento está trabajando en la serie "Dragoi Bola Super". Hemos conversado con Igone para conocer más a fondo su trayectoria y el oficio de actriz de doblaje.


¿Cómo llegaste al mundo del doblaje?

Consumo contenidos en euskera desde pequeña. Los dibujos de "Betizu" y las series las veía a diario. De hecho, gracias a ello descubrí el doblaje, siendo aún muy pequeña. Cuando comenzaron a emitir la telenovela "Maite Kuttuna", mi madre me dijo que ella la tenía vista en castellano. Al principio no entendí bien aquello, y le pregunté: «Ama, entonces... ¿Dulce María sabe euskera?». Me contesto que no, y me explicó en qué consistía el doblaje. Así fue como lo descubrí.

A medida que fui creciendo empecé a fijarme en las voces de las películas, pues eran voces muy peculiares, pero ni se me pasó por la cabeza que quisiera estudiar aquello; no sabía que se pudiera estudiar. En aquella época hacía teatro; empecé con 7 años y seguí así hasta el bachillerato. Entonces fue cuando empecé a darme cuenta de que la interpretación se había empezado a convertir en mi pasión. Pero es sabido que el trabajo de los actores y las actrices es muy inestable, así que mi primer objetivo fue acabar los estudios; una cosa que siempre he tenido muy clara gracias a mis padres.

Al terminar el ciclo superior empecé en el Grado en Comunicación Audiovisual, pero hice sólo un año, no me gustó. Y, de repente, me sentí perdida, no sabía qué hacer con mi vida. Todo lo que me gustaba estaba relacionado con el cine y la televisión y no tenía ni trabajo ni idea de estudiar otra cosa. En ese momento se me ocurrió que quizá era un buen momento para probar con el doblaje; además, empecé a leer muchas entrevistas sobre doblaje, y gracias a eso estaba muy animada.

Me puse a buscar academias y me encontré con Binahi. Comencé en 2018, y, en 2021, el profesor nos dijo a algunas personas que iba a enviar nuestras muestras de voz a un estudio de doblaje. Días después me llamaron del estudio de doblaje para hacerme una prueba de voz, y desde entonces trabajo profesionalmente en doblaje.


Cursaste tus estudios de doblaje en San Sebastián. ¿Qué tipo de contenidos se tratan en estas sesiones formativas?

Sí, hice el curso de doblaje en Binahi durante cinco años, de 2018 a 2023, aunque empecé a trabajar profesionalmente en 2021. El primer día se trabaja un poco la teoría: la organización de un guion de doblaje, las palabras técnicas que aparecen en él, el uso de la voz, la pronunciación, la intención de las frases y las entonaciones. Todo esto se lleva a la práctica; al fin y al cabo, así se aprende, haciéndolo una y otra vez.

Se trabaja todo tipo de contenido: dibujos animados, películas y series de ficción, documentales, incluso locuciones de anuncios.


¿Cómo surgió la posibilidad de doblar por primera vez a un personaje? ¿Cómo recuerdas aquella experiencia?

Como he contado antes, en 2021 me llamaron del estudio para hacerme una prueba de voz y unos días después me volvieron a llamar para hacer un casting en una serie de televisión, concretamente en "Bikia" ("Twin"), pero no eligieron mi voz. Afortunadamente, me seleccionaron para hacer otro pequeño personaje en la misma serie; ese fue mi primer papel. Como principiante, lo hice con mucha ilusión y nervios, y más sabiendo que mis colegas eran las voces de mi infancia. Ya han pasado cuatro años y cada vez que me viene ese momento a la cabeza lo recuerdo con mucho cariño.


¿Qué hace falta para trabajar en el ámbito del doblaje? Una voz flexible y versátil ayudará, ¿no?

Trabajar la interpretación es imprescindible. La gente piensa que para dedicarse al doblaje es necesario tener una voz bonita, pero eso no tiene importancia. Para trabajar en el doblaje hay que aprender a interpretar con la voz, por eso somos actores y actrices de doblaje y por eso tenemos esa facilidad para cambiar los registros de voz. Pero todo eso se aprende con la práctica.


¿Cómo os llegan normalmente las propuestas de trabajo? ¿Sabéis de antemano a quién vais a poner voz?

Normalmente, para los y las protagonistas se hace un casting. El director o la directora de doblaje selecciona a dos o tres personas para hacer el casting y el cliente decide quién dobla a cada protagonista. Tras esta selección, el director o directora de doblaje realiza el resto del reparto.

Hasta que no vamos a grabar al estudio no solemos saber nada. No sabemos ni qué personaje, ni qué tipo de escena ni qué tipo de contenido debemos doblar. Y aunque parezca que es algo negativo, para mí es positivo, porque no vas con una idea preconcebida. Esto es muy importante, ya que es responsabilidad del director o directora de doblaje explicar el contexto de la película o serie, así como la naturaleza y situación del personaje.


¿Cuál suele ser el funcionamiento de una sesión de doblaje?

Cuando vamos al estudio descubrimos cuántas escenas y qué serie o película debemos doblar. Aparte de eso, hoy en día todo el mundo graba en pista, es decir, cada actor o actriz sólo graba sus fragmentos. Por tanto, en una sala de grabación suelen estar el técnico o la técnica de sonido, el director o la directora de doblaje y el doblador o dobladora. Como ya he comentado, el director o la directora es la persona encargada de aportar el contexto de la escena, así como de explicar el carácter e intención de nuestro personaje. El técnico o la técnica de sonido se encarga de grabar las voces y de los efectos sonoros necesarios. Los guiones se dividen en escenas cortas, y a cada escena la llamamos take. El técnico o la técnica de sonido nos pone cada take en versión original para ensayar y nosotros y nosotras nos fijamos en la intención, la mirada y los movimientos del personaje para que nuestra interpretación sea lo más parecida posible al actor o a la actriz original, y la mejor sincronía posible. Cuando estamos listos, grabamos. Y así hasta grabar todos los takes.

[Preestreno de la película "Heidi, katamotzaren erreskatea"]


En los últimos años te ha tocado trabajar en muchos proyectos. ¿Cuál destacarías? ¿Hay diferencias significativas entre doblar personajes de animación y de carne y hueso? ¿Qué suele ser lo más difícil para el doblador o la dobladora?

Sí, afortunadamente he tenido la oportunidad de participar en muchos proyectos. Pero el personaje preferido que he doblado es, sin duda, Heidi, en "Heidi, katamotzaren erreskatea". Cuando era pequeña me gustaba mucho Heidi, vi todos los episodios, y cuando en la nueva película me dijeron que iba a ser la voz de Heidi, no me lo podía creer.

Doblar un personaje de animación y otro de carne y hueso no tiene nada que ver. En general, en la animación infantil tenemos más libertad para aportar nuestros matices al personaje. En cambio, en los personajes de carne y hueso no, porque tenemos que respetar la interpretación del actor o de la actriz, así que estamos más limitados. De todas formas, a mí me gusta más doblar a personajes de carne y hueso, porque me es más fácil empatizar con ellos.


En estos momentos está trabajando en la serie "Dragoi Bola Super", entre otros. En su día, en los 90, "Dragon Ball" batió todos los récords y los actores y las actrices de doblaje de la época pusieron el listón muy alto. ¿Cómo vives ahora la experiencia de poner voz a un personaje de ese universo?

Todavía no me lo creo. Cuando era pequeña solíamos ver "Dragoi Bola" en casa. ¡Quién me iba a decir a mí que varios años después trabajaría con las voces de mi infancia! Es emocionante, pero al mismo tiempo me hace sentir cierta responsabilidad porque formo parte de un proyecto con muchos seguidores. Además, nos invitaron al preestreno y nos hizo mucha ilusión hablar de nuestro trabajo y poder disfrutar de la reacción directa del público.


De cara al futuro, ¿hay algo que te gustaría hacer especialmente en este oficio? ¿Qué proyectos tienes ahora entre manos?

Mi sueño es doblar a una princesa Disney, he sido muy aficionada a Disney desde que era pequeña. También me gustaría mucho doblar videojuegos, pero desgraciadamente no se doblan en euskera. En cuanto a los proyectos actuales no puedo decir nada concreto, pero en este momento estamos doblando contenidos de todo tipo.

[Preestreno de la serie "Dragoi Bola Super"]


La tendencia a consumir contenidos en la lengua original y con subtítulos está cobrando fuerza en los últimos años. ¿Cómo afecta esto al trabajo de los actores y las actrices de doblaje? ¿Y el auge de la inteligencia artificial?

Creo que el aumento del consumo de versiones originales y subtítulos no representa una amenaza para los dobladores y las dobladoras. Al fin y al cabo, cada cual tiene sus gustos: hay gente a la que no le importa estar leyendo subtítulos para disfrutar de la original interpretación de los actores y las actrices y hay quien prefiere la interpretación, la accesibilidad y la cercanía que ofrece el doblaje. Yo, por ejemplo, consumo tanto versión original como versiones dobladas.

En cuanto a la inteligencia artificial, sentimos preocupación. Ha empezado a utilizarse en algunos productos, lo que nos genera mucha incertidumbre. Sabemos que ante el desarrollo de la inteligencia artificial no podemos hacer nada, pero nuestro objetivo es que se regule su uso. Las herramientas de inteligencia artificial presentadas hasta ahora tratan de copiar los tonos de los seres humanos, pero no reflejan emociones reales, y el doblaje no es sólo leer y grabar un texto traducido; es el arte de expresar una emoción, una intención, un sentimiento a través de la voz, y creemos que esto es insustituible.


¿Se valora suficientemente el trabajo de doblaje? ¿Cuáles son los principales retos del doblaje como profesión?

Aunque el doblaje poco a poco va conociéndose mejor, creo que todavía queda mucho camino para que la gente y, a veces, también la industria, valoren plenamente su complejidad. Y es que hay actores y actrices de imagen real que subestiman nuestro trabajo. Hay haters del doblaje y no entiendo muy bien por qué; la mayoría de las veces el espectador o la espectadora puede elegir cómo ver una serie o una película, por lo que cada cual puede hacer lo que quiera. Por eso, hoy en día los principales retos del doblaje serían, en mi opinión, la escasa visibilidad de nuestro trabajo, los plazos de entrega tan estrictos y el desarrollo de la inteligencia artificial.


¿Cuál crees que es la situación del doblaje en euskera? ¿Está garantizado su futuro?

La situación del doblaje en euskera ha ido mejorando. Sobre todo, gracias a la Ley del Audiovisual de 2022, que obliga a que al menos el 6 % de los contenidos de las plataformas estén doblados a las lenguas cooficiales; y a la creación de las plataformas Makusi y Primeran. Sin embargo, no se dobla tanto contenido como en otros lugares. Así que, en ese aspecto, tenemos mucho que mejorar.

En cuanto a la inteligencia artificial, no sabemos qué va a pasar. Es cierto que la herramienta puede ser útil para ayudar en algunos trabajos específicos, pero no puede sustituir a la interpretación humana. Como decíamos antes, nos gustaría regular su uso, la voz es nuestra herramienta de trabajo y parte de nuestra identidad, y por eso es imprescindible protegerla.


(Especial publicado el 12 de diciembre de 2025)