¡Estas dos mujeres han elegido el deporte más difícil, el más salvaje! No hay federación. Todo el mundo está invitado a participar por su cuenta.
Para hacer el entrenamiento con fundamento, han buscado y encontrado un lugar donde es posible estar a gusto. Lo único que tienen claro es que es necesario amar al entorno y a los seres que habitan en él.
¿Les ayudará la técnica a mantener la velocidad y el equilibrio, sin romperse la crisma?
¡Nadie ha dicho que esto sea fácil, pero podría ser divertido!
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