El tiempo nos atraviesa en todo momento y lo atestiguan las superficies, los volúmenes, las rutas y los desplazamientos. El tiempo nos abraza en todo momento y lo atestigua la piel, la personalidad, la edad y las relaciones. El tiempo nos acaricia en todo momento y lo atestigua el amor, la soledad, el desgaste y la dependencia. El tiempo es el testigo y el asidero. ¿Qué ha pasado, qué estamos haciendo y qué vamos a mirar? Aún estamos a tiempo, Garaiz: ¿para qué?
Cuerpos y troncos en movimiento, danza, música en directo y sonidos en movimiento, y palabras itinerantes, boca arriba y por escrito. Dos bailarines, dos músicos y un escritor esculpiendo el tiempo.
En este trabajo se pretende zumbar el tiempo a través del movimiento, la música, la escenografía y con pasajes específicos de un escritor. Se ha explorado e investigado escénicamente el tiempo para combinar diferentes lenguajes y que el público pueda interiorizarlos a través de diferentes sentidos. También se pretende hacer reflexionar sobre el tiempo en sus diferentes formas y variantes: el tiempo orgánico, el tiempo humano, el pasado, el presente y el futuro, desde una perspectiva humana y crítica.
Es de destacar que en todas las representaciones un escritor diferente realizará una producción y aportación personal específica. En las actuaciones se pretende priorizar a las mujeres escritoras.
Ficha
Bailarines: Jone Amezaga del Frago, Ioritz Galarraga Capdequi
Músicos: Iñar Sastre Lopetegi, Beñat Ralla Yusta
Escritor: cada vez diferente, con pasajes y aportaciones directas por encargo, en movimiento... se pretende priorizar a las mujeres al menos en un principio