La exposición reconstruye la historia del vapor Cabo Blanco, construido en 1908 en Astilleros Euskalduna, en el enclave en el que hoy se levanta Itsasmuseum Bilbao, y desaparecido frente a la costa portuguesa de Montedor el 13 de julio de 1936, en plena niebla, en los días inmediatamente anteriores al estallido de la Guerra Civil. Su último capitán fue Darío Urzay Cuesta, abuelo del artista.
La exposición parte del hallazgo de un amplio conjunto de negativos fotográficos familiares y de una búsqueda posterior en hemerotecas, archivos marítimos y documentación histórica. A través de ese proceso, el Cabo Blanco emerge no solo como un barco desaparecido, sino como una presencia que permite reflexionar sobre la memoria, la pérdida, los fragmentos del pasado y los límites entre el dato histórico y la reconstrucción personal de Darío Urzay.










